viernes, 16 de diciembre de 2016

El Sistema de Enseñanza es la enseñanza del Sistema


Lo peor del Sistema Educativo no es que perpetúe las estructuras de poder, que domestique a lxs niñxs para que asuman como normal perder horas de su vida en algo que no les gusta entrenándolxs así para la alienación que padecerán en su futura vida laboral, que no estimule el interés hacia el conocimiento ni el aprendizaje sino únicamente la competición y el trabajo enfocado hacia un resultado: el aprobado, que clasificará bajo un número arbitrario la validez y "calidad" de las personas sin reflejar realmente el nivel de conocimientos adquiridos por el/la alumnx (¿alguien que me esté leyendo se acuerda de los ríos de sudamérica o de cómo demonios se hace una raíz cuadrada sin calculadora? Yo tampoco, aunque en su día aprobé bien aprobadas ambas cosas). Lo peor no es tampoco que la propia dinámica de poder del Sistema Educativo cree dos bandos enfrentados, alumnado por un lado y profesorado por otro, generando con ello una conflictividad (siempre inherente a la existencia de figuras de Autoridad) que entorpece la comunicación y, por consiguiente, el proceso de aprendizaje.

Todo esto no es más que  un bucle de causa-efecto: el/la niñx no está ahí para aprender sino para aprobar, no le ve utilidad al conocimiento que se le está transmitiendo porque nadie le explica el por qué de las cosas y, ante la imposición de callar y escuchar para después memorizar datos y conceptos y, finalmente, demostrarle al/la profesor/a que se los ha aprendido, debe elegir entre rebelarse u obedecer. Quien elija rebelarse será castigado, amenazado con el suspenso, expulsado de clase... en definitiva, reprendido del mismo modo que el Sistema reprime a quien se rebela contra sus leyes y dinámicas. Por otro lado, quien elija obedecer será premiado con buenas notas y actitudes favorables de las figuras de Autoridad. Sin embargo, las actitudes autoritarias y represivas desde el profesorado alimentan la rebelión en lugar de apaciguarla. La mentalidad de que el fallo siempre está en el/la alumnx, en sus padres, en cualquier lado excepto en el sinsentido del Sistema es imperante entre el profesorado, que no es realmente consciente de que no enseña materias sino sumisión. Veo mucha frustración en lxs profesorxs que intentan lidiar con alumnxs rebeldes aplicando medidas represivas sin resultado ("te voy  a suspender" "me da igual") y sé que no se dan cuenta de que lo único que hacen es alimentar más la rebelión. Esta polarización, esta guerra de profesorxs contra alumnxs genera un bucle autodestructivo. Al final la serpiente se devora a sí misma: el Sistema no fomenta el interés hacia las materias, el alumnado se rebela, el Sistema reprime, el alumnado se rebela más y quiere aprender menos, y se llega a un punto de cerrazón donde ciertxs alumnxs no se interesarán por cosas que, en realidad, sí les interesan.

La cuestión aquí es que, independientemente de que hayan tomado el camino de la rebelión o el camino de la sumisión en su paso por el Sistema Educativo, al final, cuando lxs chavalxs se den de bruces con el mundo real, tendrán bien interiorizada la dinámica del Sistema y el 80% serán corderitxs. ¿Que no han aprendido matemáticas? A nadie le importa eso... han aprendido a agachar la cabeza ante sus jefes.

AUTOCENSURA, Bitches.

Editando:

Oh, sí... la educacion de modernillos es incluso peor.


Ni siquiera aquí voy a contar lo que estoy haciendo y por qué lo estoy haciendo.


Fuck The System.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Brainwash



- Ahora le vais a poner nota a las exposiciones de vuestrxs compañerxs... haré la media y será la nota real.

- ¡Pero eso no es justo!

- ¿No es justo? ¿por qué dices que no es justo?

- Porque podemos poner la nota que nos de la gana...

- Yo también os pongo la nota que me da la gana... ¿qué diferencia hay?

- Es que tú eres el profesor.



Así no hay quien luche contra el Sistema, hermanxs.