jueves, 28 de marzo de 2013

Can I Scream?

Refused fueron EL GRUPO.


Vale, igual me estoy pasando de lapidario XD Refused fueron EL GRUPO... de hardcore. Una pandilla de veinteañeros que aparecieron en la escena sueca, trastearon un poco buscando su sonido, grabaron unos cuantos discos, crearon The Shape Of Punk To Come, una obra maestra con la que dejaron al mundo con la boca abierta, y se disolvieron poco después un poco a lo tonto, tras un concierto en el sótano de un yanki que fue parado por la policía.

Cuando yo los descubrí, el grupo llevaba ya algún tiempo separado, y ni se me pasaba por la cabeza que fuese a verles en directo jamás. Me conformé con ver a The (International) Noise Conspiracy, el grupo del cantante... pero, aunque T(I)NC también me gustan bastante, no hay ni punto de comparación con Refused. No porque The International no molen ¿eh? es que, musicalmente, no tienen absolutamente nada que ver con Refused: es otra liga, es otro deporte, es otro puto planeta, y, por lo tanto, no se pueden comparar.

Ya estoy divagando XD el caso es que, en algún momento del año pasado, Refused anunciaron que estaban de vuelta y que iban a dar un único concierto en el festival de Coachella. Y ahí publiqué una entrada en el blog que se titulaba "Quiero llorar" en la que me lamentaba porque, aunque Refused estaban de vuelta, no iba a poder verles. Entonces, no recuerdo bien si fue al día siguiente o a los dos días de publicar la entrada, el grupo empezó a publicar nuevas fechas en su página de facebook... y yo vine corriendo a editar la entrada en la que quería llorar para deciros esperanzado que igual se pasaban por españa y que igual hasta conseguía verles.

Y entonces llegó el momento de empezar a babear sobre el cartel del Hellfest, una tradición que llevaba cumpliendo religiosamente unos cuantos años, y allí, entre mil grupos que me gustan hasta el punto de que mataría por verles estaban... ellos. La verdad es que, entre Refused y Dropkick Murphys, el cartel me llenó los ojos hasta la saturación y apenas hice caso al resto de las bandas: en cuanto Aarón sugirió que tal vez sería un buen año para ir al Hellfest, salté al carro de cabeza con una única cosa en mente "¡¡¡¡¡Voy a ver a REFUSED!!!!!"

Bueno, tampoco os quiero engañar... el hecho en sí de ir al Hellfest también me hacía una ilusión de la hostia. Para otrxs metalerxs que conozco, la Meca es el festival de Wacken, pero yo no soy exactamente un metalero, y por eso mi Santo Grial siempre ha sido el Hellfest... un festi en donde se juntan lo mejor del Hardcore-Punk, lo mejor del Metal Extremo y muchas y muy buenas bandas más comerciales (comerciales dentro de lo que es el Rock/Metal/Heavy, quiero decir). En los meses que pasaron entre el momento en que decidimos ir al Hellfest y el festival en sí, mis allegadxs acabaron hasta los mismísimos huevos del tema, porque, cuanto más se aproximaba la fecha, más me costaba hablar de cualquier otra cosa: todo era Hellfest paquí y Hellfest pallá.

- Como luego sea una mierda, a ver quién te aguanta.

- Es im-po-si-ble que sea una mierda: si algún grupo da una mierda de concierto, da igual, porque aún me van a quedar otros 80 grupazos a los que ver...

Mi cháchara rayante sobre el tema variaba de "Voy a ir al Hellfest y va a ser la hostia" a "Voy a ir al Hellfest a ver a Refused y va a ser la hostia"  dependiendo de si la persona con la que estaba hablando conocía o no a Refused. Incluso cuando me encontré una noche con el bajista de El Niño Intoxicado, al que no veía desde hacía meses, lo primero que le dije fue "¡¡Voy a ver a Refused!!". Sí, a veces soy un puto coñazo de persona.

Y, finalmente, llegó el tan esperado momento de ir al Hellfest... cuando me vi allí no me lo acababa de creer. Creo que en algún momento acabaré escribiendo una entrada sobre la experiencia del Hellfest, porque para mí fue algo especial e irrepetible. De hecho, una vez estuvimos de vuelta, cuando la gente me preguntaba "¿qué tal?", no era capaz de encontrar palabras para expresarlo y me limitaba a resoplar poniendo cara de "buah chaval...". Ahora ya lo veo con algo más de perspectiva, pero, aún así, todavía se me remueve algo por dentro cuando pienso en ello. Lo mismo que me pasa con el concierto de Refused.

Me estoy dispersando XD centrémonos: el Hellfest son tres días con 16 horas ininterrumpidas de conciertos y Refused eran el último grupo del segundo día en mi Hellfest (en todo momento había tres grupos actuando a la vez, por eso digo "mi Hellfest"). Quienes hayáis ido alguna vez a un festi grande probablemente conoceréis un fenómeno que yo llamo "el Síndrome del Festi": al principio lo flipas con todo, y disfrutas hasta con grupetes que no conoce ni su puta madre, pero, tras unas cuantas horas, te vas inmunizando y, aunque sigas disfrutando de los conciertos, ya no te parece tan flipante tener delante de tus narices a (por ejemplo) Ozzy Osbourne. Es como si perdieses un poco la perspectiva de lo que estás viviendo. Y, aparte de la pérdida de perspectiva, también está el CANSANCIO. Cuando vi a Obituary hacia el final del primer día, lo hice sentado y con los pies doloridos y palpitando. Imaginaos en qué punto del Síndrome del Festi me encontraba cuando llegó el turno de Refused, tras 31 horas de conciertos interrumpidas únicamente para dormir un poco (incluso mientras comíamos estábamos viendo a algún grupo).

Y sin embargo aquello fue grandioso. El dolor de mis pies se desvaneció (esto me pasó con algún otro grupo también ¿eh? :P) y en todo momento sentí que estaba viviendo algo grande e histórico. En todo momento, según iban cayendo todos los clásicos, me sentí afortunado por estar allí. Cuando me abrí paso entre el montón de gafapastas que había en el público, lo hice con la firme decisión de no recibir con especial excitación New Noise cuando la tocasen. No porque no mole, sino porque no es su mejor canción, simplemente es la más conocida. Y llegó el momento, sonaron las notas del principio, los acordes y redobles, la parte así-como-chill-out, el silencio... y, a la vez que Dennis y que el resto de la masa, grité "Can I Scream??" con todas mis fuerzas y empecé a botar como un poseso. No sé si se entiende a dónde quiero ir a parar contando eso XD Refused fueron tan grandes que no pude evitar disfrutar cada nota, cada grito y cada palabra. No fue el mejor concierto del Hellfest, fue el mejor concierto de mi vida.

Cuando acabó el concierto, nos fuimos a la zona de acampada con una sonrisa de oreja a oreja y tan alterados como si nos hubiésemos metido substancias de esas ilegales que entran por donde salen los mocos... ninguno tenía ganas de dormir y, una vez en las tiendas, aún estuvimos una o dos horas bebiendo calimocho y flipando con lo que acabábamos de ver. ¿Tengo que recordaros que llevábamos dos días de festival, con su Síndrome en estado avanzado? Pues eso... que no soy sólo yo. Refused fueron la hostia.

A todo esto, el Hellfest fue en junio del año pasado, así que, igual os estáis preguntando "¿y a qué viene hablar de eso a estas alturas?". Pues a que, el domingo pasado, uno de mis contactos de facebook compartió un vídeo de youtube del concierto de Refused en el Hellfest, y me lo vi enterito, y volvió a correrme un escalofrío por todo el cuerpo mientras pensaba "joder... yo estuve allí".

Aquí os lo dejo... no va a ser lo mismo que vivirlo en directo, pero al menos se aprecia claramente que la gira de reunión de Refused no fue ninguna mala fotocopia ni ninguna puta broma. Siguen siendo Refused, por mucho que estén fucking dead.

I Give You... REFUSED!!!!



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