sábado, 31 de marzo de 2012

Lxs que vais al Sonisphere ya NO me dais envidia :P

Porque, al final... ¡¡¡VOY al Hellfest!!!



Vale, reconozco me quedará algo de pena por no ver a Soundgarden, pero el Hellfest es mucho Hellfest... todos los años tienen un cartelazo, que no es decir "me interesan tres grupos y al resto los veré porque pagué por la entrada", no. Es más bien "tocan un HUEVO de grupos que me gustan LA HOSTIA, y, aún encima, muchos otros a los que veré de muy buena gana". Sólo por citaros los imprescindibles os diría con una sonrisa de oreja a oreja que voy a ver a:


Dropkick Murphys (^^)
Cannibal Corpse
Brujería
Satyricon
Machine Head (again)
Napalm Death
Refused (¡¡REFUSED!!)
Ozzy Osbourne
Lamb Of God
Hatebreed (again)
Devildriver (again)
Walls Of Jericho (again)
Dimmu Borgir
Biohazard


Y estos son sólo los que, o bien son grupos de alguna manera míticos para mí, o están en la cumbre de mi lista de "grupos favoritos", porque hay muchos más en el cartel a los que estoy deseando ver ^^

Va a ser una puta pasada ^^ (bueh... a ver si no se atropellan mucho los horarios y puedo ver a todos los que me interesan sin problemas XD)

jueves, 15 de marzo de 2012

Anda Que No Vivo Bien (para estar en el paro)

Vivir en los bares tiene sus ventajas. Tal vez mi hígado me odie a muerte a estas alturas (¿tal vez? Me extraña que no me haya enviado un asesino a sueldo todavía) pero, en cuanto alcanzas un cierto grado de confianza con lxs camarerxs, empiezan a pasar cosas mágicas, como cuando te cambian el pincho de albóndigas de pez espada por uno de queso de cabra porque saben que no te gusta el pescado, cuando te sirven el segundo Mencía sin tener que abrir la boca... o cuando el dueño te invita a ir con él a una visita promocional a una bodega de Mencía en Orense.

Yo no estaba muy seguro de a qué atenerme, la verdad, pero cuando te venden la película de que vas a beber gratis hasta reventar, es difícil resistirse, así que, el pasado lunes me levanté a las ocho de la mañana, como las personas normales, y tras ducharme, desayunar y hacer todas esas cosas que también hacen las personas normales después de levantarse de cama, conseguí estar en el lugar acordado a las nueve para ir en coche (acompañado por varios empresarios de la hostelería local, que sonará feo, pero es lo que hay) hasta Porriño, en donde nos recogería el autobús pagado por Santa Marta Bodegas para llevarnos hasta el otro puto extremo de galicia.

El bus ya venía cargado con gente de nochedónde, y aún recogimos a peña en otros sitios, pero mejor me voy a comer el viaje, porque la verdad es que no pasó nada interesante en el autobús... nadie vomitó, nadie se peleó con nadie, nadie echó un polvo en los baños (ahora que lo pienso... ¿habría baños?)... vamos, lo que viene siendo un viaje tedioso y aburrido. Al cabo de miles de horas encerrados en el bus (es decir, sobre la una) llegamos al fin a Corgomo, donde está la bodega, muertos de hambre y, sobre todo, de sed. Nos recibió el encargado (que, por cierto, es extremeño) con los típicos "¿qué tal el viaje?" y "vosotrxs desde dónde venís?" y, sin tiempo para echar un cigarro siquiera, nos volvió a enclaustrar en el bus, porque nos quería enseñar los viñedos. Allí, entre hectáreas de cepas con un aspecto un tanto desangelado (en esta época del año, están peladas del todo), nos contó toooodos los aspectos que influyen en la calidad de la uva, en los diferentes sabores y matices que puede adquirir el producto según su disposición en la orografía del terreno y también según la composición de la tierra y nos explicó cómo todo ello tiene su reflejo en el producto final. Si no viniese de una comarca con su propia tradición vitivinícola, supongo que el discurso me habría interesado más, pero la verdad es que el 80% de lo que nos soltó el chaval me sonaba a peli-que-ya-me-he-visto. De todas maneras, el paisaje era bonito, incluso con todas las vides horrendamente peladas.

De ahí otra vez al bus, y de vuelta a la bodega, en donde nos contaron, en plan "visita guiada", todo el proceso de elaboración de los distintos tipos de vino que comercializan. Esta parte me interesó bastante más, pero tampoco me voy a extender contándolo todo aquí ¿no? La visita tenía su discurrir lógico, que conste: primero nos enseñaron las viñas, después las máquinas de prensado de la uva, luego los depósitos de fermentación (para el vino más "a producción industrial") y las barricas (para el vino de postureo y más caro... que no llegamos a catar ¬¬) y, finalmente, la planta de embotellado y etiquetado. Mientras estábamos visitando la bodega, pude escuchar cómo probaban sonido los músicos contratados para la ocasión, por lo que me esperaba que, antes de comer, tuviésemos una "sesión vermouth", llena de pompa y glamour, con sus pinchitos y sus vinitos amenizados a base de pasodobles y música de igual calaña. Craso error. Nada más acabar la visita, nos dirigieron a un salón-comedor, nos llenaron la mesa de botellas de vino y nos trajeron la comida: un PEAZO COCIDO GALLEGO, con su chorizo, sus garbanzos, su oreja, su costilla, su patata cocida... con todo lo que hace falta, vamos.

Aparte de los ingredientes habituales, tuve la ocasión de probar algo llamado "androlla", que viene siendo como un botillo, pero algo más estrecho (y, para quien no sepa lo que es el botillo: es como un megachorizo gigante que, aparte de trozos de carne, grasa y especias, también lleva costilla). Vino va, vino viene, fue cayendo el contenido de las bandejas, y, cuando ya pensaba que iba a reventar, alguien me dijo "pues ahora viene el caldo", dejándome así como quien piensa "¿¡Eins!? ¿DESPUÉS del cocido? y... ¿¿con "esta caló"??". Otro craso error... el caldo del cocido por aquella zona es bastante más suave que el que hacemos en mi tierra y la verdad es que me ayudó a asentar la comida (y, ya de paso, fue una buena excusa para no dejar de beber, qué coño). Aún así, cuando me pusieron delante el plato del postre, me volví a quedar en plan "¿Y ahora cómo cojones me voy a meter todo esto entre pecho y espalda?" : Un trozo generoso de brazo de gitano y dos raciones de leche frita. Desde luego, sed no pasamos, pero hambre TAMPOCO.

Y ya poco quedaba... cafés, licores varios de la tierra y la "orquesta" que empieza a tocar. Entrecomillo la palabra orquesta porque venían siendo tres vejetes: el cantante (que era clavadito a Bud Spencer), un bajista y un guitarrista, acompañados por una resultona caja de ritmos. No sé si sería porque estoy más fuera del mundo de lo que creo o por alguna otra razón, pero quitando alguna del Fito de los cojones o de Sabina, no reconocí prácticamente nada de lo que tocaron, y, sin embargo, todo el resto de la gente parecía sabérselas enteritas (igual el hecho de que la media de edad fuese de unos 60 años influye). A pesar de que intentaron varias veces sacarme a bailar, conseguí mantener el tipo y me dediqué a hacer lo que hago habitualmente en estos casos: quedarme sentado, beber, mirar cómo tocan los músicos, seguir bebiendo, reirme de lo que hacen mis amigxs, beber un poco más, farfullar juramentos a ratos y volver a beber.

En uno de los descansos que hizo la orquesta, me reclamaron en el "escenario", así que, no me quedó otro remedio que ir a tocar unas cuantas canciones (y lo digo... como si me hubiesen hecho una putada, o algo), pero las aguas volvieron pronto a su cauce y me volví a mi sitio otra vez. Al cabo de un rato una de las camareras se acercó a decirme que al guitarra no le había hecho ninguna gracia y que le había dicho "yo tengo dos cosas que no quiero que me las toque nadie, una es la novia y la otra, la guitarra", pero, como no había sido culpa mía, qué coño le vamos a hacer. De todas maneras, en cuanto, a eso de las seis y media, se acabó la fiesta, me acerqué al hombre para decirle que yo no quería, que me habían obligado, que yo soy igual que él y demás disculpas azoradas... y él me contestó que "el problema es que nunca sabes quién la va a coger, pero cuando vi que tocabas de puta madre, ya me quedé tranquilo". No me lo acabé de creer, porque a mí NO me gusta NADA que la gente toque mi guitarra, pero como siempre mola que le laman el culo a uno, tampoco me iba a quejar.

A todo esto, la visita a la bodega se había acabado, así que, bus otra vez y para casa. El viaje de vuelta me lo pasé casi todo durmiendo, por lo que pesó menos que el de ida.

Y cañita en Porriño, un par de cubatas (que tampoco pagué) en un bar prácticamente vacío en el pueblico, y de repente alguien me había puesto una guitarra en las manos otra vez...


Mmm ¿soy yo o esta entrada más que una crónica de la visita a una bodega parece una de esas "entradas personales" en las que la gente cuenta su puta vida?


Creo que va siendo hora de echar el freno.


Os dejo unas cuantas fotos del evento.



Esta foto pretendía ser sólo de las botellas de vino Mencía (tinto) y
Godello (blanco)... pero cuando la saqué, ya había empezado a beber.


Este es mi plataco de cocido. Cuando se me ocurrió sacarle la foto ya faltaba la
mitad y la androlla estaba ya desmenuzada, pero para que os hagáis una idea,
creo que vale ¿no?



Y de segundo... ¡sopa! (nótese el detalle del cenicero al lado...
¡¡se podía fumar sin tener que irse a la puta calle!!)


Con el postre me pasó como con el cocido... cuando me acordé de sacarle la foto,
ya faltaba la mitad, pero os aseguro que la ración era generosa. Como se puede
observar por el encuadre de la foto, iba bastante perjudicado a esas alturas.



Este no es el viñedo que fuimos a visitar, sino uno que se veía desde la
ventana del salón comedor, pero la pinta viene siendo la misma.



Estas son las botellas que nos pimplamos en mi zona de la mesa
durante la comida... luego aún cayeron unas cuantas más.



Bud Spencer y su orquesta.


Poco después de esta foto, estaba todo el mundo bailando menos yo...
si ej que soy un soso y un saborío (que creo que es lo mismo).

domingo, 4 de marzo de 2012

Curiosidades Del Mundo De La Música (Again)

Nunca he sido un gran seguidor de los Rolling Stones, no es que su música me suene mal si me veo obligado a escucharla por las circunstancias (que te lo ponen en la radio, en algún bar... el tipo de situaciones que te obligan a escuchar música que no has elegido escuchar) pero, desde luego, ni tengo ninguno de sus discos, ni he buscado jamás por iniciativa propia ninguna de sus canciones en internet.

Sin embargo, hace unas semanas, se alinearon los planetas y me entró curiosidad por saber a qué sonaba uno de los temas clásicos de los Rolling Stones, "Angie". Cuando sonaron los primeros tres acordes me quedé ojiplático mientras pensaba "Hostias... ¡¡esto es Hotel California de los Eagles muy MAL maquillada!!". Craso error, del que me sacó rápidamente mi estimada amiga la wikipedia: en realidad es al revés. Hotel california, publicada en 1976 por los Eagles es la copia y Angie, publicada en 1973 es el original. Que dos clásicos del rock de los 70 publicados con tanta cercanía entre sí sean TAN parecidos me chirrió que no veais, por supuesto, así que, ahí me fui a google, a ver si me encontraba alguna denuncia por plagio o algo por el estilo, pero no conseguí más que aburrirme de leer opiniones de gente que, aún viendo el evidente parecido entre ambas canciones, se deshacen en halagos hacia ambos grupos. Eso sí... acabé llegando hasta una tercera canción, publicada en 1969, que vendría siendo la madre del verbo (mientras no aparezca alguna grabación de un cantante desconocido de blues de los años 30 que suene igual también, claro XD). Se trata de We Used To Know, de Jethro Tull, y también tiene el mismo tempo, acordes prácticamente idénticos y una melodía vocal cuasi-clónica de las de Angie y Hotel California.

La mayoría de la gente se mata disculpando a los grupos, porque "el número de acordes que existen es limitado" o "es normal que a veces las canciones se parezcan entre sí" pero a mí eso me parecen excusas baratas. Cuando el parecido es TANTO, puedes hablarme de "homenaje", puedes llamarle "influencias" o puedes decir directamente "plagio", pero que no me vengan a contar que ha sido fruto de una casualidad, porque no cuela.

Os pongo las tres canciones, en orden cronológico, para que juzguéis por vosotrxs mismxs.







viernes, 2 de marzo de 2012

Otra vez en la cárcel por pacifista

Copia/pega de Amnistía Internacional:


Las autoridades turcas han vuelto a detener a Halil Savda, esta vez para que cumpla una pena de 100 días de cárcel. Está condenado por “distanciar al público del servicio militar” al apoyar públicamente a dos objetores de conciencia israelíes.

En Turquía, el servicio militar es obligatorio y la objeción de conciencia está prohibida. Por ser pacifista, Halil ha sido detenido en múltiples ocasiones y ya ha pasado 17 meses en la cárcel. Cuenta que una de las veces, los agentes le dieron golpes y patadas, le metieron un trapo sucio en la boca, lo desnudaron, lo obligaron a dormir en el suelo.


Y todo por decir cosas como esta:

“Soy antimilitarista y estoy en contra de las guerras [….]. Estoy convencido de que si el dinero que se gasta en armas se invirtiese en otras áreas, como el alivio de la pobreza o el sistema educativo, se resolverían muchos de los problemas del mundo.”


Para Amnistía Internacional Halil Savda es simplemente una persona perseguida por expresar su opinión de manera pacífica, es decir, es un preso de conciencia. Por eso quiero pedirte, una vez más, que nos ayudes a conseguir que Halil no pase ni una noche más en la cárcel. Sólo tienes que enviar un email a las autoridades turcas y difundir esta petición entre tus contactos.

Gracias por ayudarnos, una vez más, a denunciar el caso de Halil ante la comunidad internacional.


Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional – Sección Española


Firma la petición AQUÍ