jueves, 31 de marzo de 2011

Sueños de Rebelión...

Lo hemos visto en los telediarios, irrumpiendo en la tranquilidad de nuestro domingo... cristales rotos, piedras contra los bancos, "lxs violentxs" practicando la violencia en Londres... "un grupo minoritario" para algunos medios de comunicación, "grupos anarquistas" y "conatos aislados de violencia" para otros y "lxs antisistema siembran el caos en el centro de Londres" para Telecinco... cada fuente y cada medio tiene su propia valoración, sus propias cifras y su propia versión de los hechos, así que, la única manera real de poder saber qué ocurrió en realidad en Londres sería haber estado allí.

Pero no quiero hablar sobre la manipulación de la información. Es algo que está ahí y que creo que todxs notamos en mayor o menor medida, así que, no considero necesario hablar sobre ello.

En otros tiempos (y no voy a fingir que no veo ciertos actos de violencia como una respuesta lógica a otros tipos de violencia) las imágenes de los disturbios me habrían hecho regodearme con un "se lo tienen merecido, son lxs jodidxs culpables de casi todo", y, sin embargo, cuando el pasado domingo vi en la tele a esxs encapuchadxs rompiendo sedes bancarias, sólo me vino a la mente una cosa: "Y... ¿de qué vale? ¿qué va a cambiar?". Supongo que con el paso de los años me he ido desencantando y volviendo más cínico, y cada vez siento más como mías aquellas frases que cantaban Eskorbuto: ¿de qué nos sirven manifestaciones? ¿de qué nos sirven huelgas generales?

Romper el cristal de un banco o pasearse con una pancarta por la calle mayor... en el fondo todo es testimonial, y en el fondo todo es igual de estéril... mera flor de un día... mera pantomima.

Creo que el problema es que me frustra y me hace sentir impotente saber que da igual lo que hagamos, que ninguna manifestación multitudinaria, sea pacífica o sea violenta, va a conseguir que el Gobierno escuche al Pueblo. Una vez tomadas las decisiones, nada de lo que tú y yo opinemos les importa, nada de lo que tú y yo hagamos va a conseguir que se de marcha atrás... la suerte está echada y las cartas barajadas. Coge la que te toque y apechuga con ella si es el cuatro de bastos y te has ganado cuatro bastonazos en el lomo.

Y me pongo mi música "radical", para levantar un poco el ánimo, y el "¡No te rindas! ¡Resiste!" de Kop o el "¡Abre la boca y enséñales los dientes!" de los S.A. me suenan vacíos y desesperanzadores, porque no veo a nadie a mi lado que pretenda enseñar los dientes conmigo... que aún quiera resistir... que esté dispuestx a ser una amenaza, a poner de verdad contra las cuerdas al poder (y no estoy hablando de terrorismo, gente XD haya paz).

Porque esperar a que los sindicatos nos digan que vayamos a pasear bajo sus putas banderas el día que nos digan que lo hagamos no es luchar, sólo es ser una marioneta. Aunque en esa manifa te desmarques de la línea oficial y rompas todos los bancos del mundo. O aunque grites con todas tus fuerzas por el cambio... creyendo firmemente que estás haciendo algo. No es luchar, amiguitx, sólo es "cumplir". Al día siguiente nada habrá cambiado... unxs volverán al curro, otrxs se quedarán en casa y "los que trabajan se olvidan de los parados, y los que están libres... de los encarcelados".

Y sin embargo... sé que sí hay una manera efectiva de luchar, y que no tiene por qué implicar el uso de la violencia: no pasear un día concreto escondiéndonos tras las siglas de un sindicato o de un partido político, sino movilizarse masiva y continuamente hasta conseguir que el Gobierno ceda. Cuando se corta el tráfico durante un día, se crea algo de caos, pero si lo hacemos durante una semana, nos habremos convertido en un "problema", y si lo hacemos hasta que se nos escuche de una vez, seremos una amenaza. Porque "el Pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al Pueblo".

Oh, sí... es TAN fácil hablar... es TAN bonito planear cosas... arreglar el mundo desde un blog... pero la realidad es más dura y compleja, y los bonitos planes de rebelión, que tan chulos quedan sobre el papel (es una manera de hablar :P) rara vez funcionan en la vida real. Ahí tenéis al comunismo para demostrarlo XD.

Para empezar... no hay unidad. No se puede esperar compromiso para una lucha real y constante por parte de una masa compuesta por individuos cegadxs cada unx de ellxs por sus propias "causas" y sus propios intereses.

Para seguir... no hay organización, y, por lo tanto, no hay poder de convocatoria, no hay "fuerza". Nadie confía ya en nadie, nadie escucha la llamada de nadie, y quince personas apuntadas en la "plataforma radical contra la crisis" en el facebook no van a cambiar una mierda por intentar cortar una autovía. Como mucho conseguirán que la policía les de cariñitos varios (o que les atropelle algún flipao XD).

Para acabar... tampoco hay ganas. La mayoría de la gente no está para hostias, o está cansada de ciertos temas, o tiene miedo a perder su puesto de trabajo con la que está cayendo, o está acomodada y pasa de preocuparse por otro culo que no sea el propio...

A bote pronto, son los impedimentos más importantes que se me ocurren para organizar un movimiento de resistencia masiva... pero hay cientos más...

Y mientras nosotrxs, el Pueblo, nos apoltronamos, nos dividimos y nos separamos cada vez un poco más, ellxs escupen una y otra vez sobre ese libro que se supone que les gusta tanto, en el que pone que todxs tenemos derecho a un trabajo digno, que todxs tenemos derecho a una vivienda digna, que todxs tenemos derecho a una educación y una sanidad públicas y de calidad, que todxs deberíamos vivir de puta madre y ser más felices que la hostia.

Y yo estoy harto de sentirme impotente... de preguntarme hasta cuándo vamos a seguir tragando... hasta cuándo vamos a seguir agachando la puta cabeza... y ya no sé cómo coño decirlo, pero... si no cambiamos las cosas ahora... ¿cuándo lo vamos a hacer?

4 comentarios:

alcorze dijo...

Ten por supuesto que ni habrá unidad ni organización. Eso es algo inherente a cualquier tipo de movimiento como los que mencionas.

¿qué puedes hacer? ser consecuente día a día con lo que piensas, intentar explicárslo a otros y predicar con el ejemplo. Eso puede llegar a hacer que las cosas cambien.

Yo no lo veré, probablemente, pero si se lo enseño a mis hijos y estos a los suyos es posible, sólo es posible, que se vayan cambiando cosas.

Grandes Eskorbuto, los mejores, los únicos.

El Cuervo del Infien-no dijo...

Al, no sabes hasta qué punto las cosas que dices en tu comentario se corresponden con lo que hago, lo que pienso e incluso con lo que le contesto a la gente cuando me preguntan por qué no me limito a aceptar las cosas tal y como son porque "no puedes hacer nada por cambiarlas".

No me quiero poner en plan "camaradas, el mañana es nuestro" porque no mola XD pero... algún día lo será (o al menos es lo que me gusta creer :P).

Pero claro... es que viendo cómo están las cosas hoy en día, ya no sólo en este país, sino a nivel mundial, que parece que vayamos cuesta abajo y sin frenos... a uno le entran las prisas porque llegue "el mañana" de una puta vez y acaba escribiendo discursitos semitrágicos XD.

¡¡Gracias por leerte mis desbarres, como de costumbre, y por tus palabras!!

Calavera dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo, Zoltan. El sentimiento de impotencia, con el tiempo, llega al punto de lo insoportable. Pero igual lo único que a veces puede uno hacer es librar su pequeña lucha y poner su grano de arena, como bien lo ha expresado Al.

Me siento muy identificado con lo que dijiste sobre las manifestaciones y demás, pues en Colombia es muy común ver eventos de este tipo, que a veces se reflejan en marchas asombrosamente multitudinarias, en contra del secuestro y en pro de la liberación de los secuestrados. ¿Y de qué sirve? De nada. El día en que anuncian con bombos y platillos que van a liberar a X o Y político, comerciante o ciudadano del común, por la noche vemos en las noticias que secuestraron o asesinaron a otros tantos en una región apartada del país.

Total, que la mayoría de las veces uno sólo tiene el tiempo suficiente para ganarse el pan y subsistir mientras ve cómo todo se va a la mierda...

En fin...

Muy buena entrada.

Un abrazo! ;)

PD: Lo que son las cosas..., o el Ka: La palabra de verificación que me ha salido para poder postear mi comentario es "REVEL", una palabra sospechosamente parecida a "REBEL" (REBELDE). :P

El Cuervo del Infien-no dijo...

Ufs, Ariakas... la situación en tu país es un tema aparte... es complicada, hay muchos juegos de poder, y, aún encima... tampoco te creas que sale mucha información al exterior. Pero supongo que el sentido de mi entrada también vale para lo que cuentas... de hecho, con que a ti te haya hecho sentir identificado, me doy por satisfecho.

Lo importante es no abandonar la esperanza de que, algún día, habrá un mundo mejor... si no es para nuestrxs hijxs, será para nuestrxs nietxs... pero llegará ^^.

¡¡Muchas gracias por leerme y por comentar!!