miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lecciones De La Vida


- Mi abuela (84 añazos):
Es normal que los jóvenes salgan por ahí por la noche...

- Mi madre: (50 y pico): Pues entonces no sé por qué a mí no me dejabas salir nunca.


Conclusión: Padres y madres que tenéis hijxs, pensad antes de hablar, pensad antes de actuar... y aún así, acabaréis diciendo y haciendo cosas que nunca os perdonarán y que os echarán en cara durante el resto de vuestras vidas.

4 comentarios:

alcorze dijo...

Se te olvida una variable, Zoltan, y es que la gente puede cambiar de opinión (para bien y para mal). ;)

El Cuervo del Infien-no dijo...

Lo que dices es cierto, Al, todxs cambiamos con el paso del tiempo, en mayor o menor medida... incluso las abuelas.

En realidad sólo escribí esta entrada porque me hizo mucha gracia lo jodidamente rencorosa que puede llegar a ser mi madre... aunque leyéndola parece que pretenda ir más allá, y la verdad es que aquí, el último que tiene "galones" como para dar lecciones sobre paternidad, soy yo :P.

Tú ten cuidadín con lo que haces, de todas maneras XDD.

Gracias por pasarte y por comentar ;)

El Especialista Mike dijo...

Jajajaja, tu madre tiene esa prohibición grabada a fuego...XD

El Cuervo del Infien-no dijo...

Especialista, no sólo tiene grabada esa prohibición a fuego, sino que también tiene toda una larga lista de reproches que hacerle a mi abuela y tira de ella cada vez que tiene la mínima ocasión XD que menuda "elementa" está hecha mi madre XD.

¡¡Gracias por pasarte por aquí!! ;)