martes, 9 de marzo de 2010

¿Por qué un relato de vampiros y por qué ahora?


Si hay algo que caracteriza mi blog es que no tiene una "línea constante"... publico de todo según sea la dirección del viento en el momento en que me pongo a ello. Hablo sobre política, sobre música, sobre chorradas varias, y cuelgo algún que otro relato... y, últimamente, parece que sólo actualice para mostrarle al mundo mi pequeña Torre Oscura... el relato de vampiros protagonizado por Akasha. Dado el entusiasmo con el que lo estáis acogiendo y el aluvión de comentarios de ánimo y elogio (sí, claro, estoy siendo irónico XD), voy a ponerme personal, y voy a hablaros un poco sobre qué le da vida y sobre su proceso de creación.

Empecé a escribir "If I Was Your Vampire..." en 2008 con la idea inicial de hacer un relato corto, de un par de páginas, que, a pesar de su trasfondo vampírico, no iba a ser más que una especie de fábula, una historia de superación y evolución personal manchada de sangre y desprecio... pero pronto se me escapó de las manos. La historia empezó a crecer, los personajes aparecían como de la nada y el proyecto inicial acabó cambiando, en su contenido y en su forma. He de decir que estaba familiarizado con el concepto "los personajes cobran vida y empiezan a actuar a su libre albedrío" gracias a S. King, que lo dice siempre que le dan la oportunidad de hacerlo, pero, hasta que no me pasó a mí, me costaba entender cómo podía ocurrir tal cosa. Y, sin embargo, pasa... tienes una idea sobre qué quieres contar, cómo van a transcurrir las cosas y cómo van a acabar, pero, según la historia se va tejiendo y adquiriendo mayores matices al plasmarse en forma de palabras, los personajes empiezan a interactuar, a hablar por sí solos, a "crecer interiormente" y se convierten en seres vivos con una personalidad propia que ya no puedes manejar a tu antojo. Su destino está en tus manos, y eres tú quien crea su mundo, pero te ves obligado a crear un mundo a su medida... es como ser Dios, pero un Dios encorsetado y limitado.

A pesar de esto, el significado último del relato permanece inalterado. Sigue siendo una fábula con un "mensaje", sólo que se ha convertido en una fábula un poco más compleja de lo que iba a ser en un principio. Sobre el mensaje en sí, prefiero no extenderme demasiado, ya que es una cuestión demasiado personal como para que quiera exponerla en público. Sé que las personas implicadas entenderán qué quiero decir en el medio de tanto mordisco, sangre, odio y muerte.

Sabéis que dejé la historia aparcada al cabo de unos cuantos capítulos (siete... un número mágico), pero no lo hice porque me hubiese quedado sin ideas o sin ganas de continuarla, sino por simple falta de tiempo... de todas maneras, a pesar de no escribir, durante el parón "literario" el relato volvía a mi mente una y otra vez, cual penoso síndrome de abstinencia, y lo hacía plagado de rencor contra la "moda de los vampiros moñas"... gracias a (o "por culpa de") esta estúpida moda, Akasha rasgó mi cuerpo desde dentro, abriéndome en canal para resurgir cubierta de sangre.

NO tengo más tiempo que antes, de hecho, creo que cada vez tengo menos, pero... se está arrojando tal cantidad de basura sobre los vampiros que he acabado NECESITANDO continuar con mi relato.

Porque ya está bien de vampiros moñas, porque hay que acabar de una vez con el empalagoso almíbar y el dulce algodón de azúcar con que engendros como "Crepúsculo" saturan nuestras papilas gustativas... los vampiros tienen que volver a ser lo que siempre han sido: siniestras y feroces criaturas sedientas de sangre, abominaciones de la naturaleza sin sentimientos ni compasión, monstruos aterradores que pueblen nuestras pesadillas, crueles infraseres que tratan a los humanos como mero ganado... seres fascinantes y atractivos, sí, seres que ejercen un magnetismo oscuro sobre nosotros, también... pero NO personajillos gimoteantes que suspiran por el amor de algún mortal mientras lloriquean en una esquina, bebiendo sangre de rata y odiando su condición sobrenatural. Tal aberración sería equiparable a si yo me enamorase de una gallina, de un cerdo o, incluso, de una berenjena.

Mis vampiros son crueles, manipuladores, poderosos y nietzscheanos... y sí, tienen sentimientos, como por ejemplo, el desprecio hacia los humanos, la condescendencia hacia los "hermanos inferiores", el respeto hacia la "Estirpe de Lilith", la atracción sexual, el rencor, el odio... pero NUNCA los verás sintiendo amor hacia un ser humano y sólo muy raras veces sentirán amor hacia otro hermano.

Puede que mi relato os esté gustando, y puede que no, pero eso no va a impedir que siga escribiendo mientras me sigan "picando los dedos" (copyright de Aischa :P), porque me gusta la realidad que estoy creando, porque me gusta estarle dando una vuelta de tuerca más al mito de los vampiros, y porque, aún encima disfruto como un enano haciéndolo... si, además de disfrutar, consigo que alguien pase un rato entretenido leyéndolo, pues mejor, pero si no es así, si resulta que estoy predicando en el desierto... me dará absolutamente igual.

De todas maneras, espero que a alguien le esté gustando :P

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes que a alguien le está gustando, y mucho!!!!

Alguien que está deseando que sigas escribiendo de una vez, así que...Vamos!!! Rápido!!! Que quiero saber lo que pasa!!!! XDDDD

El Cuervo del Infien-no dijo...

Claro que lo sé... pero es que tú eres una "fan incondicional"... y, de hecho, sabes bien que, si este relato existe, es por ti...

De todas maneras, ¡¡no me metas prisa!! Bajo presión no me salen bien las cosas...

Y... muchas, MUCHAS gracias por tu apoyo y entusiasmo ;)