viernes, 26 de marzo de 2010

Blog cerrado hasta nuevo aviso

Si veis que no actualizo más, será porque mi cuerpo yace muerto en una cuneta...

Me voy de "piesnegros" con Wen y unxs cuantxs amigxs, y no sé muy bien cuándo vamos a volver (ni si volveremos XD). La meta es Bilbao, pero, en el camino, todo es posible... incluso la muerte.

La moraleja de todo esto podría ser "si tu conductor fuma y bebe... tu vida será breve"

¡¡A pasarlo bien en las vacaciones, gente!!

This Is The End Of Everything!!


jueves, 25 de marzo de 2010

Y, como me aburro...

Voy a contestar a un meme que acabo de ver en el blog de Alcorze, porque, aunque siempre que veo alguno por ahí colgado me digo "este lo voy a hacer", ya hace siglos que no me pongo a responder a ninguno... no me vais a conocer mucho mejor leyéndolo, pero puede que un poco sí...

¿Cuánto tiempo llevas blogueando?

Desde marzo de 2007, de manera inconstante pero incesante :P

¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs y te animaste a participar?

Enterarme de su existencia... creo que fue leyendo un artículo de un fanzine que se llamaba "Mondo Brutto", hace la polla de años, pero allí hablaban sobre un tipo de blogs que venían siendo una especie de "diarios virtuales" y lo que te provocaban era una sensación entre la risa y el mal rollete, por la impresión egomaníaca que destilaban. De hecho, en aquella época aún se llamaban "weblogs" y no blogs (esto lo digo para que se vea la de años que han pasado). Leyendo aquello lo último que se me pasó por la cabeza fue que yo pudiese llegar a hacerme uno nunca jamás (y ya veis XD). Lo de animarme a hacer el mío fue, en parte, por aburrimiento... y en parte, porque me gusta tener un medio de expresión en el que soltar lo que sea cuando me apetezca hacerlo (me siento liberado al poner ciertas cosas por escrito).

Dime cinco blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia.

¿¿¿¿Cinco???? Creo que no hay ningún blog que siga "a diario", y si "una vez o dos a la semana" se considera "mucha frecuencia", entonces puedo mentar alguno que otro, pero vamos... pocos XD. Me paso por el de Paco Alcázar cuando actualiza, por el de Lume Negro, por el de Manel Fontdevila de vez en cuando, me gusta el de Al, porque cada poco cuelga algún vídeo guapo de música (y por más cosas ¿eh? XD), y también me dejo caer por el de Ale y el de Nat cuando actualizan. Mira... al final he puesto seis XD.

¿Eres lector anónimo de algún blog?

Hasta hace poco, era lector anónimo de todos los blogs que seguía, entre otras cosas, porque no me había hecho aún la cuenta en blogger y no podía ser un "lector declarado". Con eso no he contestado a la pregunta, así que... NO, no soy lector anónimo de ningún blog, excepto de aquellos en los que entro porque me salen en google cuando estoy buscando información sobre lo-que-sea y que no volveré a visitar en mi puta vida. Al margen de eso, cuando comento, siempre lo hago dando la cara, más que nada, porque no me avergüenzo de ninguna de mis opiniones, y además, si en algún momento me apetece meterle caña a alguien, lo haré bajo mi nombre, apechugando con las posibles consecuencias de mis palabras. De todas maneras, en general no soy muy dado a comentar (ni para bien, ni para mal), por eso de "si no tienes nada que decir, entonces... ¿pa qué hablas?".

¿Algunos autores que te despierten especial simpatía?

Nadie. Os odio a todxs XD. Nah... no me gustan los "concursos de popularidad", ni tampoco lamer culos, así que, paso de poner ningún nombre... pero, eso sí, cuando alguien me cae bien, se me nota bastante.

¿Con qué cinco blogueros te irías de borrachera?

¿¿¿Cinco otra vez??? No sé... yo me iría de borrachera con cualquiera, y en particular, con cualquiera que me pague las birras. Con la gente de Lume Negro ha habido y habrá en el futuro borracheras, fiestas y roces de todo tipo (bueno, casi XD), y son gente con la que siempre mola estar. Con Al me encontré en el concierto de Metallica estando ya los dos... bien XD, pero no lo recuerdo con claridad, así que no puedo decir si fue divertido o no. Fue corto, eso sí XD. Y del resto... me haría ilusión conocer a Paco Alcázar, porque es uno de mis autores de cómix favoritos, pero creo que, por mucho que siga su blog, eso no va a pasar. Y... ¡¡qué cojones!! ¡¡Esta pregunta es estúpida!! Si leo tu blog, es porque me mola, si me mola, es que me caes bien, y, si me caes bien... ¡¡¡me emborracharía contigo!!! Y punto.

¿Con qué tres blogueros pasarías una noche de locura sexual?

¿Qué estamos? ¿en el instituto? ¬¬

¿Te has enamorado alguna vez de algún blogger?

No era de blogger, era de spaces.live... pero ya no actualiza nunca, la cabrona (a cambio, folla conmigo XD).

¿Estás satisfecho con tu blog?

No.

Y... como estas cosas siempre acaban igual... nomino a todxs lxs que no habéis hecho este meme a hacerlo, y, en particular, NOMINO a Wen, a ver si así actualiza de una vez XD (además, creo recordar que en este campo tiene muchas cosas que contar :P).

Y, para despedirme, os pongo una canción vieja... porque SÍ, queridxs amiguitxs, el Antichrist Superstar ya salió hace bastantes años (tantos como 14). Es lenta y es triste... creo que por eso me gusta.

Man That You Fear
(Marilyn Manson)

La tenia también es un "tú" en "ti"

¡¡Sí a la vida (de los parásitos intestinales)!!


Es un tú quien está en ti. Un tú distinto de ti, pero que depende de ti para su desarrollo. Un tú único e irrepetible, distinto de ti desde el momento en que es un parásito intestinal, y no un ser humano. Un parásito intestinal con genoma propio desde el primer momento, y que crece y se desarrolla gracias a tu sustento. En definitiva, lo que hay en ti es un ser vivo porque es un cuerpo parasitario vivo.

Donde existe un cuerpo parasitario vivo, aunque sea incipiente, hay un parásito y una dignidad parasitaria inviolable. Desde ese primer instante, la vida del nuevo ser merece protección. Es un tú en ti. Su vida está en tus manos.


(Texto convenientemente manipulado, pero, en definitiva, plagiado del facebook de la campaña anti-aborto de la conferencia episcopal "es un tú en ti"... y, por mucho que sepa que la mayor parte de la gente no compartirá mi analogía que equipara al feto con una tenia, pues oye... en realidad las diferencias entre ambos no son tantas XD... pensadlo fríamente... )

miércoles, 17 de marzo de 2010

SÍ... soy un puto friki.

You Have To Run, Daddy...
You Can't Fight Them...
RUN!!!





Nunca he ocultado el hecho de que me gustan los videojuegos... y tal vez te preguntes "¿y qué? ¿es que te crees que estás confesando algo vergonzoso y humillante?", demostrando con tal pregunta que la realidad que nos rodea es dinámica y adaptativa... yo aún recuerdo la época en que la gente te miraba raro cuando les contabas que te habías pasado media noche viciando a la Playstation, pero, desde entonces, imperceptiblemente y ante mis propios ojos, el mundo se ha movido. Lo que hace no tantos años era un entretenimiento para a) niños pequeños, o bien, b) fans de star wars/trek llenos de granos y con gafas, se ha ido convirtiendo en una forma de ocio perfectamente normal y generalizada con un grado tal de aceptación social que incluso se ha vuelto habitual que informen en los telediarios de la publicación de algunos títulos, y cuyo público objetivo oscila entre los 4 y los 60 años. Es decir... que te gusten los videojuegos ya NO te convierte en un friki. El nene y la nena se divierten con la Xbox 360, mami aprende recetas con la DS, papi se pone en forma con la Wii, y la familia cibernética del siglo XXI vive feliz.

Sin embargo... cuando te conviertes en fan de una saga, sí que pones un pie en el frikismo... y, cuando ves que te bajas su banda sonora, que te compras cualquier cosa con el nombre de la franquicia y que jugar a los títulos de la saga una y otra vez te proporciona un extraño placer... entonces, queridx amiguitx, estás pringadx hasta las cejas. Algo así es lo que me pasa a mí con el Silent Hill: Ya he perdido la cuenta de las veces que me he pasado el primero y el segundo, me he visto la peli no una, sino varias veces, llegué a meter el tema principal del primer juego en mi mp3, me he bajado los cómix (y porque nunca me los encontré a la venta en ningún lado, o me los habría comprado), en la pared de mi habitación, entre los pósters de grupos y de propaganda política, hay uno con la prota del Silent Hill 3 apuntándome con una pistola, y, cuando entro en una tienda de segunda mano, siempre, siempre, SIEMPRE, CA-DA-PU-TA-VEZ, suelto lo de "a ver si tienen algún Silent"...

Y, a pesar de todo eso, no tenía ni puta idea de que un nuevo título de la saga estaba a punto de salir, y para la play 2, aún encima, así que cuando, hace un par de semanas, Wen encontró "Shattered Memories" en la estantería del alcampo (después de mi consabido "a ver si tienen algún Silent", of course), casi me corro en los pantalones... no podía creerlo... ¡¡Un Silent Hill NUEVO para nuestra obsoleta consola!!

Ni qué decir tiene que sin pensar en ello, sin ver siquiera el precio, lo cogí y me lo llevé. Nos tiramos buena parte del camino hablando del juego, de cómo sería, de anteriores entregas, de... mil cosas, y, cuando llegamos a casa de Wen, fuimos corriendo a internet a buscar información, porque la play estaba en mi casa (unos cuantos cientos de Kms al sur de la suya... XD) y esa era la única manera de calmar un poco la mezcla de euforia e incertidumbre que sentíamos. Así nos enteramos de que este juego es una "re-interpretación" del primero de la saga, de que la sangre seca, herrumbre y suciedad de la dimensión chunga son sustituídas por hielo y nieve, y de que en esta entrega, el protagonista NO puede combatir con los monstruos y sus únicas armas son "correr", "esconderse" y unas bengalas (escasas... MUY escasas) que, mientras están encendidas (más bien poco tiempo), mantienen a los bichos alejados. Además, los monstruos son inteligentes, te persiguen, te rodean, saben abrir puertas, y, aún encima... siempre saben dónde estás, porque pueden olerte. Miedo. Muuuucho miedo.

Cuando me volví a mi casa, no tardé en poner el juego en la play, emocionado, preparándome psicológicamente para sufrir.

Cuando empecé a jugar, me encontré con que, aparte de todo lo mencionado, el juego tiene una peculiaridad muy especial: se adapta a ti, cambiando según sea tu manera de jugar y (¡Atención!) cómo sea tu personalidad.

Este último punto es, en mi opinión, la mejor novedad que podrían haber introducido: en distintas partes del juego, un psicólogo se dedicará a hurgar en tu mente, preguntándote todo tipo de cosas y aplicándote una serie de test proyectivos con el objetivo final de conocerte para que el juego use esa información en tu contra... y el resultado es palpable desde un principio, ya que las conversaciones, el desarrollo de la acción, el final del juego y también el aspecto físico de los personajes y monstruos que te vas encontrando por el pueblo maldito van cambiando en función de las respuestas que des al psicólogo.

Si me pongo puntilloso, podría objetar que está más que demostrado que los test proyectivos son poco menos que una patraña, y que, en realidad, no sirven para conocer bien la mente de una persona, pero tampoco quiero rigor científico en un videojuego, así que, me conformo con que el resultado de mis test se aproxime un poco a la verdad, por mucho que me haya jodido encontrarme con que mi Cybil no era la rubia potente de tetas apretadas y uniforme de stripper de la intro, sino una tipa con pinta de marujona (comentario políticamente incorrecto patrocinado por la "Asociación GG Allin Contra la Hipocresía Social" XD).

A pesar de que aún no me lo he acabado (me queda bien poco, la verdad...), me siento en posición de poder emitir un juicio sobre el juego (juicio que no es una "crítica objetiva", sino una simple opinión personal), así a lo mejor esta entrada acaba sirviéndole a alguien de algo XD:

La intro es un tanto desalentadora por lo rayante (pensé que iba a vomitar con tanto "i love my daddy"), pero el desaliento acaba pronto... el primer test psicológico te sirve para darte cuenta de que los gráficos son mucho mejores de lo que parecen en el vídeo promocional, de que los subtítulos se ven bastante mal pero son legibles y de que... ¡hostia, ya se acabó el test y estoy en la puta oscuridad con una linterna de mierda!

No voy a spoilear nada, pero sí voy a decir que la sensación de indefensión es total y absoluta, y eso, unido a una cierta desorientación en la "dimensión chunga" y al agobio de sentirte perseguido y no poder hacer más que escapar (el detalle de que puedas mirar hacia atrás mientras huyes y ver a las criaturas atropellándose unas a otras tras de ti es la hostia) hacen que realmente sientas que estás atrapado en una pesadilla. El ritmo del juego me ha parecido muy bueno... no me aburrí de explorar en ningún momento, ni me pareció excesiva ninguna parte de las de "correr p'alante", aunque sobre este tema, he de decir que la gente acostumbrada a la acción lo verá como un juego bastante "paradito" que incluso llega a parecer, en algunos momentos, una Aventura Gráfica en 3D. La música es, sencillamente, perfecta, los personajes secundarios son, como siempre, interesantes e inquietantes, aunque en general, son más "normales" que en otras entregas, y, sobre la trama... pues la verdad es que no puedo decir gran cosa, dado que no sé aún a dónde me lleva todo lo que le está pasando a Harry, pero lo que sí puedo decir es que te motiva a seguir jugando para enterarte de todo.
Lo de que el juego cambia para cada persona es una realidad desde el principio, y puedo deciros que, viendo jugar a Wen, he apreciado todo tipo de cambios en su partida respecto a la mía desde el primer escenario, a pesar de que contestó prácticamente lo mismo que yo en el test inicial.

Para acabar, voy hablaros de los aspectos donde el juego no da la talla. Para mí, en este Silent Hill hay dos "puntos flacos" muy claros.

El primero es que la mayoria de los puzzles me han parecido demasiado fáciles, y, si tenemos en cuenta que estamos hablando de una saga conocida por la complejidad de sus puzzles (jugaos el 3 si queréis saber lo que es bueno XD), tener las respuestas delante de tus narices casi ronda la herejía.

El segundo punto flaco es su corta duración... en alguna crítica que leí por ahí decían que duraba sobre las seis horas, y eso, queridxs amiguitxs, es muy poco tiempo. Yo mismo veo que estoy muy cerca del final y, viendo el tiempo que ha pasado desde que lo empecé, lo único que viene a mi mente es un impotente "¿yaaaaa?". Sin embargo, este punto tiene un contrapeso importante en la balanza que salva al juego de la quema... y es lo rejugable que es este Silent. Estás jugando y te preguntas una y otra vez qué pasaría si hubieses elegido la otra puerta, qué cambiaría si hubieses contestado otra cosa en el último test, qué tendrás que hacer para que Cybil tenga las tetas grandes (¡ups! otra vez XD)... con lo que el sabor que te deja lo pronto que se acaba es menos amargo.

En definitiva... que el juego cumple, que lo estoy disfrutando como hacía bastante tiempo que no disfrutaba un videojuego y que cuando, dentro de unos años, me lo encuentre en un cajón todo lleno de polvo, me lo volveré a jugar varias veces y me sentiré como si hubiese encontrado el cofre del tesoro.

Por cierto... tan friki del Silent no debo ser, porque aún no me he jugado ni el Origins, ni el Homecoming (ese que está protagonizado por un... militar ¬¬ y en el que hay... estrategias de combate ¬¬ )... y, además, el cuatro me gustó, a pesar de que en realidad fuese un juego que no tenía nada que ver con la saga y que "maquillaron" de Silent Hill para que vendiese más.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Y la segunda del día...

"Tiembla y ten muuuucho mieeeeedo"

(El tío de Will en "El príncipe de Bel Air")

If I Was Your Vampire... XI


- Zorra asquerosa… jodida perra engreída… mierda de furcia de mierda…

La vampiresa no había dejado de farfullar improperios desde su encuentro con Akasha. Se sentía más que insultada… sentía la humillación que siempre provoca el tener que agachar la cabeza y someterse a los caprichos arbitrarios de un superior y la rabia contenida se destilaba siseante entre sus dientes en forma de palabras de desprecio. No era más que una infantil manera de librarse de la impotencia y abrumación que sentía ante las jerarquías de la noche, ante las férreas normas que intentaban, a un tiempo, domar y maquillar de fría cortesía la encarnizada competición entre vampiros por la sangre humana.

En un principio, ser vampiresa le había parecido como un sueño cumplido… al fin se sentía libre para hacer lo que quisiese con su vida, al fin podía decir de verdad que era un ser superior a aquellos que la rodeaban, al fin podía sentirse una con la noche y con la oscuridad… pero no tardó demasiado en darse cuenta de que la realidad era menos bonita de lo que había imaginado cuando, con sus amigos góticos, fantaseaba sobre el tema. Todo eran puertas que se cerraban, miradas de desprecio, comentarios cínicos… y órdenes. Y reglas. Parecía que cada vez que uno de sus nuevos hermanos se dirigía a ella, era para hacerle entender cual era su lugar entre las criaturas de la noche, para restregarle que apenas tenía poderes vampíricos, para expulsarla de reuniones y orgías o, si no, para explicarle, con fría condescendencia, por qué la había cagado esta vez y cómo debía implorar para que el Príncipe le perdonase la vida. Hacían que se sintiese estúpida y vulnerable… como si fuese lo más despreciable entre todas las criaturas de la noche.

Apenas hacía dos años desde que se había despertado, pero los desplantes de sus hermanos habían sido ya demasiados y, la mayoría de las veces, absolutamente incomprensibles e injustificados para ella. La consecuencia más real del continuo desprecio era que en su mente iban creciendo cada vez más el rencor y el resentimiento contra las jerarquías de la Mascarada. “Todos los vampiros somos hermanos” pensó “pero algunos son más hermanos que otros…”.

Lo que acababa de ocurrirle con Akasha era otro absurdo golpe contra su orgullo. Las dos habrían podido cazar en el Bluebird esta noche sin estorbarse la una a la otra, o habrían podido, incluso, aliarse para saciar su sed juntas… su mente no era capaz de imaginar ninguna razón lógica para que la hubiese echado de allí como la echó.

El comentario cínico con que la saludó, “Zorra”, la manera en que apartó su mano, “Jodida furcia”, cómo la hizo callar, dando a entender que, en realidad, Faith no tenía derecho a decirle nada, y mucho menos a protestar, “Perra engreída”, la manera en que jugó con su mente, coqueteando con ella para después amenazarla, “Cerda manipuladora”, el beso, que sólo… “Mmmm… el beso”… que sólo había sido un arma de Akasha para descolocarla… “¡Puta!”.

Y ahora tenía que buscar otro lugar para cazar esa noche. La sed empezaba a provocar los primeros efectos en su organismo, la rabia contenida por lo que acababa de ocurrirle con Akasha se sumaba a la que nublaba su mente por el hambre. Sentía la boca muy seca, la lengua rasposa, y un ligero dolor de cabeza. Ese era otro aspecto del vampirismo que la había sorprendido y decepcionado. En realidad, no eran poderosas criaturas sobrehumanas que cazan por pura diversión o crueldad, sino simples yonkis de la sangre que se quedaban a merced de un doloroso síndrome de abstinencia cada noche que no conseguían encontrar su dosis. Faith había aprendido pronto a ver su nueva condición como una condena y no como un privilegio. Durante la primera semana tras su despertar, su Sire, su Padre de la Noche, la mantuvo encerrada en un sucio zulo. Completamente sola y sin saber aún que era al fin la criatura que había deseado ser desde hacía años, sin alcanzar a comprender por qué era capaz de ver, oír, oler y, en definitiva, sentir el mundo que la rodeaba de una manera completamente distinta a la que estaba habituada. Completamente sola y enloqueciendo por una sensación nueva para ella que iba creciendo por momentos… aquel hambre voraz que no era completamente hambre, aquella sed brutal que no era totalmente sed, y el dolor que provocaban en su cuerpo y en su mente.

Allí, en aquel pequeño y oscuro cuarto de paredes mohosas, Faith quiso morir sin saber que ya estaba muerta, quiso morir porque el dolor se había vuelto insoportable y porque, en su mente, una especie de furia animal le susurraba palabras de muerte y odio a la vez que un sentimiento de absoluta desesperación crecía cada vez más. Lo había intentado todo… había pateado la puerta hasta la extenuación, había buscado vanamente algún resquicio en las asquerosas paredes del zulo en el que pudiese intentar empezar a hacer un agujero por el que escapar, había tratado de escarbar con las uñas en el suelo de hormigón,arrancándose de cuajo dos de ellas en el proceso y destrozando todas las demás, e incluso se había arrojado contra las paredes, en un inútil intento por abrir una salida, pero sólo había conseguido debilitarse más aún y aumentar el dolor y la desesperación que sentía. Y, completamente derrotada, acurrucada en el suelo, retorciéndose tanto de dolor que apenas se podía mover, decidió abrirse las venas a mordiscos para acabar con el sufrimiento de una vez. Sus colmillos crecieron sin que ella alcanzase a percibirlo y los clavó en su muñeca izquierda, pero, cuando sus dientes rasgaron la piel, introduciéndose en su carne muerta, la sangre no brotó, y el mordisco, en lugar de dolerle, le produjo un extraño placer… fue en ese momento cuando al fin lo entendió todo.

No estaba segura de cuánto tiempo había pasado entre aquella especie de revelación y la noche en que su Sire apareció para liberarla, con un vaso de sangre caliente en las manos, porque el agónico dolor alteraba su percepción del tiempo, pero el vampiro le contó que había transcurrido una semana desde la noche en que había bebido de él. Tras tragar ávidamente la sangre que le había traído y notar cómo el dolor y la agonía desaparecían casi mágicamente, quiso preguntarle por qué no había sangrado al morderse la muñeca, si era verdad que la luz del sol la mataría, si debía evitar los crucifijos y la plata, si… pero él la mandó callar con un gesto de la mano para decirle “Ven conmigo… has de presentar tus respetos al Príncipe”.

Los recuerdos de su terrible iniciación y de sus primeros días como vampiresa amenazaron con golpearla, pero de todo eso hacía ya mucho tiempo (aún no era totalmente consciente de que, teniendo la eternidad por delante, dos años escasos no eran nada), y lo único que realmente le importaba a Faith eran el aquí y el ahora, y aquí y ahora vagaba por las calles de la ciudad, expulsada del Bluebird, sintiendo cómo el hambre crecía poco a poco en su interior, farfullando palabras de puro odio contra Akasha y preguntándose dónde iba a encontrar comida para esta noche... ¿tal vez en el Chaos Zone? ¿en el Armagoddamn? ¿en...?

Las luces de un coche de policía deslumbraron sus ojos sacándola de sus pensamientos y trayéndola de vuelta al mundo real. Estaba aparcado en una esquina y, cuando se acercó un poco más, pudo ver al pequeño grupo de curiosos que se había reunido allí, la ambulancia, aparcada detrás del coche patrulla, al detective, que, vestido de paisano, interrogaba a una llorosa y gimoteante chica rubia, negando con la cabeza y tomando notas en una pequeña libreta, y también pudo ver la cinta amarilla que delimitaba, inequívocamente, la escena de un crimen. Estaba a punto de preguntar a alguno de los curiosos qué había pasado cuando se fijó en el cuerpo muerto que yacía en el suelo. Se quedó petrificada… el cadáver no tenía ni una gota de sangre… lo sabía por su olor... y, además, desde donde estaba, se podía ver claramente la herida con forma de brutal mordedura que tenía en el cuello, justo en la zona de la yugular. Quien quiera que fuese el que había hecho aquello, le había arrancado un trozo de carne tan grande que se podía ver incluso el hueso entre el tejido desgarrado.

“Mierda” pensó Faith “aquí… en la jodida calle principal… para que lo vea todo el mundo… ¿quién habrá sido el imbécil?“, pero su preocupación por la Mascarada se transformó al momento en otra más egoísta, aunque no menos importante “Tengo que largarme de aquí… si alguno de mis hermanitos me ve, seguro que le irá corriendo al Príncipe con el cuento de que lo he hecho yo… la que siempre la caga”.

Rodeó el precinto policial, como si no le importase en absoluto lo que estaba ocurriendo allí, y retomó su camino hacia ninguna parte sin darse cuenta de que las miradas de varios de los curiosos que se agolpaban ante la cinta amarilla se habían clavado en ella y seguían sus movimientos, atraídos por su sobrenatural belleza. Un chaval de diecisiete años, con la mente absolutamente nublada por las hormonas, decidió que Faith le interesaba más que la sesión improvisada de necrofilia con la que se había encontrado y que no perdía nada por intentarlo con ella. La siguió en silencio durante unos metros, como hipnotizado por el contoneo de sus nalgas dentro de los vaqueros, hasta que, finalmente, reunió el valor suficiente para hablarle…

- ¿Qué hace sola por la calle una chica tan guapa como tú? – le dijo, acelerando el paso para caminar a su altura.

- Buscar compañía… ¿qué voy a hacer si no? – le contestó Faith con una sonrisa – y tú… ¿eres virgen o sólo lo pareces?

- ¡Yo no soy virgen! – dijo el chaval indignado - ¿por qué piensas que lo soy?

- Oh, claro que no lo eres – le dijo Faith interponiéndose en su camino. Rozó levemente sus pechos contra él. Una de sus manos fue bajando hacia su entrepierna - ¿cómo va a ser virgen un chico tan guapo como tú? – la mano empezó a subir y bajar lentamente, acariciando la tela del pantalón. El chaval tenía una erección tan pronunciada que daba la impresión de ser dolorosa.

- ¿Y tú… eres virgen? – le dijo estúpidamente mientras ella metía la mano por dentro de su pantalón y empezaba a masturbarlo con lentitud. Faith dejó escapar una dulce risilla al escuchar la pregunta – Tienes la mano… muy fría…

- ¿Cómo te llamas, chico guapo?

- Bri… Brian.. – contestó entre jadeos – oye… ¿eres una puta? No tengo… mucha pasta...

- Vale, Brian… - le dijo Faith, sin dejar de masturbarle – para empezar, a una chica no se le preguntan esas cosas. Si soy virgen o no es algo que no te incumbe. Para seguir, yo tengo 21 años y tú debes tener unos 16, así que, se sobreentiende que yo NO soy virgen y tú, probablemente, sí, y para acabar… si me acompañas a un sitio, te voy a follar como no te han follado en tu puta vida – nada más escuchar la frase “te voy a follar”, Brian descargó un abundante chorro de esperma dentro de su pantalón - y no tengo la menor intención de cobrarte por ello.

Faith sacó su mano de aquel acogedor refugio mientras el joven la miraba con una expresión que oscilaba entre el agradecimiento y la sorpresa. Un grumoso chorretón de esperma brillaba sobre sus dedos a la luz de las farolas. Pensó en lamerlo para Brian mientras lo miraba con lascivia, pero decidió que aquello no era necesario, que el chico ya era suyo y que, además, hacerlo habría sido demasiado vulgar, así que, con un gesto de lo más natural, se limpió los dedos contra la palma de la otra mano para después frotarla contra la pared librándose así del pegajoso fluido.

- Tengo… 17… años… no 16 – respondió al fin Brian mientras, avergonzado, buscaba en sus bolsillos algo con lo que limpiarse la entrepierna – ¿de verdad vas a follar conmigo? - Faith asintió levemente con la cabeza, posando con coquetería su dedo índice sobre el labio inferior en una obvia referencia fálica - Oye… esto… ¿y tú cómo te llamas?

- Me llamo Faith – le respondió sonriente, rodeando su cintura con el brazo – vamos, ven conmigo... - reanudaron su camino agarrados, como cualquier pareja de adolescentes - ¿sabes? creo que voy a ser la protagonista de tus pensamientos durante todo lo que te queda de vida.

Al fin y al cabo, y en contra de todo pronóstico, Faith no iba a pasar hambre esa noche…

martes, 9 de marzo de 2010

¿Por qué un relato de vampiros y por qué ahora?


Si hay algo que caracteriza mi blog es que no tiene una "línea constante"... publico de todo según sea la dirección del viento en el momento en que me pongo a ello. Hablo sobre política, sobre música, sobre chorradas varias, y cuelgo algún que otro relato... y, últimamente, parece que sólo actualice para mostrarle al mundo mi pequeña Torre Oscura... el relato de vampiros protagonizado por Akasha. Dado el entusiasmo con el que lo estáis acogiendo y el aluvión de comentarios de ánimo y elogio (sí, claro, estoy siendo irónico XD), voy a ponerme personal, y voy a hablaros un poco sobre qué le da vida y sobre su proceso de creación.

Empecé a escribir "If I Was Your Vampire..." en 2008 con la idea inicial de hacer un relato corto, de un par de páginas, que, a pesar de su trasfondo vampírico, no iba a ser más que una especie de fábula, una historia de superación y evolución personal manchada de sangre y desprecio... pero pronto se me escapó de las manos. La historia empezó a crecer, los personajes aparecían como de la nada y el proyecto inicial acabó cambiando, en su contenido y en su forma. He de decir que estaba familiarizado con el concepto "los personajes cobran vida y empiezan a actuar a su libre albedrío" gracias a S. King, que lo dice siempre que le dan la oportunidad de hacerlo, pero, hasta que no me pasó a mí, me costaba entender cómo podía ocurrir tal cosa. Y, sin embargo, pasa... tienes una idea sobre qué quieres contar, cómo van a transcurrir las cosas y cómo van a acabar, pero, según la historia se va tejiendo y adquiriendo mayores matices al plasmarse en forma de palabras, los personajes empiezan a interactuar, a hablar por sí solos, a "crecer interiormente" y se convierten en seres vivos con una personalidad propia que ya no puedes manejar a tu antojo. Su destino está en tus manos, y eres tú quien crea su mundo, pero te ves obligado a crear un mundo a su medida... es como ser Dios, pero un Dios encorsetado y limitado.

A pesar de esto, el significado último del relato permanece inalterado. Sigue siendo una fábula con un "mensaje", sólo que se ha convertido en una fábula un poco más compleja de lo que iba a ser en un principio. Sobre el mensaje en sí, prefiero no extenderme demasiado, ya que es una cuestión demasiado personal como para que quiera exponerla en público. Sé que las personas implicadas entenderán qué quiero decir en el medio de tanto mordisco, sangre, odio y muerte.

Sabéis que dejé la historia aparcada al cabo de unos cuantos capítulos (siete... un número mágico), pero no lo hice porque me hubiese quedado sin ideas o sin ganas de continuarla, sino por simple falta de tiempo... de todas maneras, a pesar de no escribir, durante el parón "literario" el relato volvía a mi mente una y otra vez, cual penoso síndrome de abstinencia, y lo hacía plagado de rencor contra la "moda de los vampiros moñas"... gracias a (o "por culpa de") esta estúpida moda, Akasha rasgó mi cuerpo desde dentro, abriéndome en canal para resurgir cubierta de sangre.

NO tengo más tiempo que antes, de hecho, creo que cada vez tengo menos, pero... se está arrojando tal cantidad de basura sobre los vampiros que he acabado NECESITANDO continuar con mi relato.

Porque ya está bien de vampiros moñas, porque hay que acabar de una vez con el empalagoso almíbar y el dulce algodón de azúcar con que engendros como "Crepúsculo" saturan nuestras papilas gustativas... los vampiros tienen que volver a ser lo que siempre han sido: siniestras y feroces criaturas sedientas de sangre, abominaciones de la naturaleza sin sentimientos ni compasión, monstruos aterradores que pueblen nuestras pesadillas, crueles infraseres que tratan a los humanos como mero ganado... seres fascinantes y atractivos, sí, seres que ejercen un magnetismo oscuro sobre nosotros, también... pero NO personajillos gimoteantes que suspiran por el amor de algún mortal mientras lloriquean en una esquina, bebiendo sangre de rata y odiando su condición sobrenatural. Tal aberración sería equiparable a si yo me enamorase de una gallina, de un cerdo o, incluso, de una berenjena.

Mis vampiros son crueles, manipuladores, poderosos y nietzscheanos... y sí, tienen sentimientos, como por ejemplo, el desprecio hacia los humanos, la condescendencia hacia los "hermanos inferiores", el respeto hacia la "Estirpe de Lilith", la atracción sexual, el rencor, el odio... pero NUNCA los verás sintiendo amor hacia un ser humano y sólo muy raras veces sentirán amor hacia otro hermano.

Puede que mi relato os esté gustando, y puede que no, pero eso no va a impedir que siga escribiendo mientras me sigan "picando los dedos" (copyright de Aischa :P), porque me gusta la realidad que estoy creando, porque me gusta estarle dando una vuelta de tuerca más al mito de los vampiros, y porque, aún encima disfruto como un enano haciéndolo... si, además de disfrutar, consigo que alguien pase un rato entretenido leyéndolo, pues mejor, pero si no es así, si resulta que estoy predicando en el desierto... me dará absolutamente igual.

De todas maneras, espero que a alguien le esté gustando :P

Yo también...

...he creado un grupo estúpido en el facebook

No... no tengo excusa que me disculpe ni justificación moral que me perdone. Simplemente, estaba en casa, aburrido, y lo creé por pasar el rato, poniendo, al hacerlo, mi pequeño granito de arena en el proceso de decadencia continua e irreversible en el que está inmersa la civilización. Por no ser, mi grupo ni siquiera es original, ya que existen varios con la misma temática en el face... pero, eso sí, el mío ha tenido el nada despreciable honor de haber sido comentado por Trancas y Barrancas en su sección "Tonterías del Facebook" (o eso asegura uno de los miembros, que dice que lo vio allí y vino a apuntarse).

Por si alguien quiere prestar su apoyo a mi pobre contribución a la degeneración de la Humanidad, o, simplemente, se siente identificado con este "Yo también..." aquí os dejo el link...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Me arriesgo a cansaros, pero...


Una estridente composición de Ray Charles golpeó los oídos de Akasha en cuanto atravesó la puerta del Bluebird, aunque el volumen de la música estaba muy por debajo del que tenía que soportar en las discotecas y locales por los que se movía habitualmente. Se sumergió entre la neblina de humo de tabaco que inundaba la atmósfera del local, como la bruma lechosa que cubre los bosques en las mañanas invernales. Caminaba por el bar buscando a Lestat con la mirada cuando una mano se posó en su hombro.

- ¿Has cambiado tu coto de caza, hermana?

Giró la cabeza para comprobar quién había tenido la osadía de tocarla, y, cuando sus ojos se encontraron con la maliciosa mirada de aquella vampiresa, curvó sus voluptuosos labios en una sonrisa hipócrita.

- Hola, Faith… ¿así que es en sitios como este donde sacias tu sed? No sé por qué, pero no me sorprende en absoluto.

- Saber la cantidad de buenos ejemplares que me llego a encontrar sí que te sorprendería, hermanita… dignos del exquisito paladar de cualquiera de esas vampiresas con pedigrí que jamás se rebajarían a pasear sus excelsos culos por antros de este tipo – Respondió Faith, sonriendo cínicamente. Posó la yema de su dedo sobre el pecho de Akasha y, bajándolo en una suave caricia hacia su escote, continuó - No me refiero a ti, por supuesto… al fin y al cabo, estás aquí ¿no?

Con vertiginosa velocidad sobrenatural, Akasha hizo que la mano de Faith abandonase su camino descendente, atrapándola en la suya. Acercó lentamente su rostro al de la otra vampiresa, rozando su mejilla contra la de ella, sintiendo la suavidad y la frialdad de su piel. Lamió levemente el lóbulo de su oreja, y susurrándole al oído, casi en un sensual jadeo, respondió:

- Claro que no te refieres a mí, eres una chica lista y sabes lo que te conviene – apretó los dedos de la vampiresa, prensándolos y provocando en Faith una mueca de dolor – Sabes muy bien a quién puedes joder y a quién no… a quién puedes retar y a quién no… y contra quién vas a perder si intentas competir - soltó su mano y le acarició dulcemente la barbilla – y, como eres una chica tan lista y que sabe tantas cosas, te vas a marchar de aquí sin hacer más preguntas estúpidas – sus labios rozaron los de Faith - ¿a que sí… “hermana”?

Sus bocas se sellaron mutuamente en un profundo beso, sus lenguas bailaron, improvisando a ritmo de jazz, sus labios se acariciaron… el cuerpo de Faith se relajó en una total y completa entrega, sus brazos colgaban inertes, y, sintiendo cómo los pechos de Akasha se apretaban contra los suyos, se dejó hacer, abandonándose al deleite sensorial con que la estaban obsequiando, fundiendo su cuerpo con el de Akasha, dejándose llevar, narcotizada por el lésbico contacto carnal… no pasaron más que unos cuantos segundos desde el comienzo del beso hasta que Akasha notó que la vampiresa estaba temblando. Dejó de besarla y se apartó unos centímetros de ella, esperando su respuesta. Faith parecía estar congelada, permanecía quieta, con la boca entreabierta y una expresión de éxtasis en el rostro mientras miraba a Akasha con adoración. Sus pezones estaban erectos y se podían ver casi con detalle través de la ropa. Acababa de tener un orgasmo.

- ¿Y bien? – Dijo Akasha

- Por la… sangre de Lilith… eso ha sido… eso…

- No finjas que nunca me habías probado, anda. Y me parece que esa serie de patéticos balbuceos no contestan a la cuestión fundamental: ¿Vas a seguir jodiéndome o te vas a largar de aquí?

- Te… te… te ruego que… disculpes mi insolencia, Akasha… - respondió Faith con voz entrecortada – pero… fuiste tú quien me despreció en primer lugar. No tenías por qué…

- Respuesta equivocada… - Dio un paso amenazante hacia ella - parece que, al fin y al cabo, no eres tan lista.

- Tranquila, tranquila… me voy ¿vale? Me voy ya mismo. – las palabras se agolparon en la boca de Faith atropelladamente, y, acto seguido, se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida, no sin antes mascullar un “furcia de mierda” cargado de rabia.

Akasha oyó el insulto, por supuesto, pero dejó que Faith se marchase, no por compasión, clemencia u orgullosa condescendencia, sino porque acababa de localizar a Lestat. Estaba sentado en una esquina de la barra, charlando animadamente con uno de los camareros. Una bella sonrisa iluminó su rostro mientras pensaba “Ahí estás… mascota”. Dentro de su boca, los colmillos crecieron por la excitación que siempre precede a la caza y se fue aproximando, entre contoneos, hacia su espalda.

martes, 2 de marzo de 2010

If I Was Your Vampire IX


Raziel

Era la hora, así que, se dirigió al refugio, al encuentro de sus camaradas. Con un sigilo mayor del habitual, se deslizó por los conductos del alcantarillado de la ciudad, desconfiado, con sus sentidos vampíricos totalmente alerta, atento al más mínimo ruido, a la más mínima perturbación.

Se detuvo ante una enorme cañería que sobresalía de una de las paredes de hormigón del alcantarillado, pero sólo después de haberse asegurado una vez más de que nadie lo seguía, se introdujo en ella.

- Oscuras noches, Henok – Gruñó Raziel.

- Oscuras noches, Raziel, te esperábamos impacientes… - Le respondió Henok.

Los dos Nosferatu caminaron por la cañería, que se torcía en un codo hacia la izquierda. Allí, sentados alrededor de una destartalada mesa de madera, les esperaban un grupo de seis Nosferatu más.

- Oscuras noches, camaradas – les dijo Raziel con solemnidad – Acabemos rápido con esto para podernos dispersar cuanto antes. Contadme.

- Siéntate con nosotros, Raziel, y compartamos este manjar que nos ha traído Henok – Le dijo uno de ellos sonriéndole y tendiéndole una botella rellena de un líquido viscoso – Aquí estamos seguros.

- Sangre de Ventrue – Le dijo Henok a Raziel guiñándole un ojo y tomando asiento – Ya te contaré.

Raziel se relajó un poco, sonrió y tomó asiento al lado de sus hermanos Nosferatu.

- ¡Brindemos pues por la Mascarada, camaradas! – Dijo Raziel emitiendo una risa siniestra y gutural.

El grupo de Nosferatu estalló en una cínica carcajada y empezaron a beber, pasándose la botella y halagando con sorna el excelso sabor de la sangre de uno de los miembros del clan más privilegiado de los niños bonitos de la noche. El líquido rojo y viscoso pronto se perdió en las gargantas de los Nosferatu. Se miraron entre sí, y la euforia del grupo fue descendiendo hasta el silencio.

- Hablemos de temas serios – dijo Raziel - ¿Avanzan las cosas según lo planeado?

- Los camaradas del este se han unido a nuestra causa, Raziel, parecían entusiasmados con nuestra visión… me apoyaron en todo lo que necesité y propusieron muchas nuevas ideas para el futuro.

- El entusiasmo es bueno, pero también peligroso – dijo Raziel – que nos informen de cada movimiento, de cada nuevo plan, de cada nueva idea… hasta la más pequeña. Debemos ser precavidos.

- Puede que te sorprenda, pero ya les di esas instrucciones – le dijo el Nosferatu con una media sonrisa.

- No esperaba menos de ti… - Raziel vaciló un segundo - … ni espero menos de ninguno de vosotros, camaradas. Todos sabemos que nos vigilan mil ojos, y que esto no es un juego. Desde la oscuridad y desde el silencio, podemos cambiar las cosas… siempre hemos vivido escondidos, siempre hemos sido los ojos y oídos que servían a los propósitos del Príncipe y su Mascarada desde las entrañas del mundo de los mortales. Jugamos con esa ventaja, y debemos actuar con inteligencia para mantenerla, para volverla en su contra…

El pequeño grupo de Nosferatu escuchaba entre asentimientos y miradas de complicidad el discurso de Raziel. Probablemente, cada uno de ellos tenía su propio criterio sobre el significado de la expresión “cambiar las cosas”, pero nada une más que el tener un enemigo común, un tirano al que derrocar, un sistema social al que destruír, una estirpe a la que liberar.

- Dispersémonos ahora – dijo Raziel – Tenéis instrucciones sobre vuestros cometidos y recibiréis información sobre el lugar y objetivos de la siguiente asamblea cuando llegue el momento. Henok… tú ven conmigo, hay ciertos asuntos que debemos tratar.

Los Nosferatu se deslizaron silenciosamente por las alcantarillas como reptiles y desaparecieron entre las sombras. Henok y Raziel se alejaron del lugar por uno de los conductos del laberíntico entramado subterráneo.

- Bien, Raziel… ¿te cuento lo del Ventrue?

Una nueva duda existencial...

Cuando veo esta imagen:



Y la comparo con esta:


No puedo evitar preguntarme...

¿Sólo yo pienso que el espejito mágico de los cojones tenía el gusto en el culo?

¡¡Si la madrastra parece Angelina Jolie en dibujo animado y Blancanieves una jodida muñeca repollo!!