miércoles, 27 de enero de 2010

Matizando, que es gerundio...

Cuando uno intenta formular una teoría, muchas veces se deja cosas en el tintero, y si, además, como es mi caso, vas desarrollando los conceptos "sobre la marcha" intentando ordenar toda una serie de pensamientos en un texto coherente pero sin un plan previo, es más fácil que la teoría acabe siendo inconsistente, o que no todo esté lo suficientemente bien desarrollado. Si la teoría se presenta "formalmente", en un ámbito científico, estas inconsistencias salen rápidamente a la luz, porque tus "colegas científicxs" se apresuran a desmenuzar y criticar los puntos débiles del discurso expuesto (suena un tanto cruel, pero sin embargo, la crítica, constructiva y destructiva, contribuye a que las teorías que realmente valen la pena crezcan, se perfeccionen y acaben convertidas en una "realidad científica"), en cambio, si, como es mi caso, la teoría se presenta en un blog que leen cuatro colegas, la autocrítica (que nunca es objetiva) se convierte prácticamente en la única manera de perfeccionar tu discurso. No es muy científico, pero tampoco tiene por qué... yo no soy científico, ni filósofo, ni tampoco un "teórico" de nada... sólo soy un rayao XD. No sé si el enfoque que le he dado a las diferencias de género en el plano del libertinaje sexual es nuevo o no, ni si es acertado o no. Sólo sé que es mi intento de explicar el tema yendo más allá de lo obvio (sería muy fácil empezar a hablar de machismo, discriminación, falocracia y demás tópicos más que sobados) y sé también que no es un intento "consistente", que hay muchos cabos sueltos, y algún que otro término confuso.

Esta entrada es un ejercicio de autocrítica en el que pretendo matizar algunos conceptos confusos de la entrada denominada "La libertad sexual no existe" estableciendo una tipología más clara que diferencie entre "libertinxs" y "cazadorxs o acumuladorxs". ¿Por qué esta diferenciación? Porque, en mi anterior entrada sobre este tema, se hablaba de "libertinas buenas" y "libertinas malas" (sin llegar a establecer formalmente dicha diferenciación), y se hablaba también de "libertinos malos" pero no de "libertinos buenos". El resultado final de no haber creado una tipología real es que, releyéndome, llego a la conclusión de que las libertinas no poseen, que son buena gente, excepto cuando sí lo hacen, que entonces ya pueden ser "putas", y que los hombres siempre poseen y siempre son unos cabrones... con lo cual acabo dándole (tangencialmente) un fundamento teórico al hecho de condenar el libertinaje sexual... y eso, amiguitxs míxs, es justo lo contrario de lo que quería. Vale... condeno la actitud "posesiva" en todo momento, tanto en el hombre como en la mujer, pero eso no es suficiente cuando un texto que pretende defender la libertad sexual acaba descalificando a una parte de las personas que la practican, creando con ello una justificación moral para condenar todo el libertinaje "por si es del malo".

También he "pecado por omisión" al no mencionar a las personas que, no ejerciendo el libertinaje, tampoco tienen una concepción "posesiva" de las relaciones de pareja, aunque sí comenté al final de la entrada que no había hablado sobre "la pareja". Esta omisión, sin embargo, sí tiene un sentido, ya que, según mi teoría, si no existe la concepción posesiva sobre las relaciones humanas, tampoco debería existir la descalificación hacia el libertinaje: si la pareja es una unión libre y voluntaria, la búsqueda de una pareja estable deja de ser una competición por "poseer" a otra persona, convirtiéndose en un mero ejercicio de "ensayo-error" donde cada miembro de la pareja tiene el derecho de abandonarla si sus sentimientos cambian, o si se da cuenta de que las cosas no funcionan (aunque esto nunca es tan sencillo en la práctica, porque los sentimientos no son racionales).

Concluyendo: al no existir la "posesión" ni la "competición", tampoco existe la "amenaza contra la posesión". Esta gente "vive y deja vivir", ergo, la libertina ya no es una "puta" y el libertino ya no es un "cabrón" o un "machote". Y, dado que las personas que comparten esta concepción sobre las relaciones, ni descalifican, ni son descalificadas, es lógico que no las haya mencionado como parte del "problema" (aunque, por otro lado, sí forman parte de la solución). De todas maneras, me veo en la obligación de darle un nombre a esta tipología para no llamar de nuevo a error, así que, lxs bautizaré tendenciosamente como "libertarixs emocionales".

Pasemos a establecer formalmente la diferencia entre "libertinxs buenxs" y "libertinxs malxs" (sé que suena pueril XD), sin hacer distinción de sexos más allá de la estrictamente necesaria:

Hay una concepción del libertinaje sexual que es positiva, y es la que realmente hace honor a la denominación "libertinx", por lo cual, en adelante, se debe entender que cuando defiendo el libertinaje, me refiero a esta concepción, y los individuos que lo practican serán considerados "libertinxs". Según el diccionario de la RAE, libertinaje es "Desenfreno en las obras o en las palabras", y así, quien practica el libertinaje sexual, lo que hace es dar rienda suelta a su hedonismo para disfrutar de la vida. En la anterior entrada sobre el tema, hablé sobre este tipo de personas largo y tendido, por lo que no voy a volver a entrar a explicar que "ni posee, ni es poseidx... sólo disfruta sin complejos". Sin embargo, siento el deber de mencionar a los libertinos: hombres con un comportamiento sexual promíscuo que, sin embargo, no buscan poseer a nadie ni aumentar su "lista de conquistas", sino la misma experimentación hedonista que buscan las libertinas. El libertino no se diferencia del "acumulador" más que en la ausencia de la actitud de la "posesión", en la "humanización" de la mujer, a la que eleva desde su condición de "objeto pasivo" a la de "sujeto igual a mí". También es sujeto activo en su actividad sexual, como el acumulador, también cuenta con la comprensión social como este, pero, sin embargo, su actitud hacia el sexo opuesto es completamente distinta a la del acumulador, sabe que está experimentando y disfrutando, no poseyendo, por lo que no va a tachar nunca de "puta" a la libertina por comportarse como él mismo. Sin embargo, el libertino también sufre las descalificaciones de las pasivas, que lo convierten en "cabrón", que lo meten en el saco de "todos son iguales" por no buscar la posesión, porque su fin último no es la pareja estable... con la contrapartida, en su caso, de, por un lado, no ser discriminado con respecto a los acumuladores (la libertina y la acumuladora tienen que soportar ser "putas" respecto a las pasivas), y por otro, recibir elogios de los acumuladores, que lo tacharán de machote y conquistador.

Existe también una concepción del libertinaje sexual que es negativa, no por sexual, sino por posesiva. Es la concepción del/la "acumulador/a", que, según el modelo expuesto en el anterior texto sobre este tema, es la actitud "normal" por parte del hombre (sujeto activo que posee) y una actitud adaptativa por parte de algunas mujeres. Esta concepción tiene su origen en el comportamiento históricamente "depredador" de los hombres y el aplauso social (por parte de los hombres) y la actitud mayoritariamente condescendiente (por parte de las mujeres) que conlleva. Cuando el libertinaje lleva consigo un sentimiento de posesión sobre cada pareja sexual, el/la libertinx se convierte en un/a coleccionista, en un "acumulador/a de conquistas", y, por lo tanto, la actividad sexual de alguna de sus conquistas con otra persona será interpretada como agresión, insulto o incluso infidelidad (y que conste que no estamos hablando de la pareja, sino sólo de sexo), teniendo como resultado la descalificación. Además, como el/la acumulador/a posee a sus conquistas, se ve dominadx por la mentalidad de la competición, cuyo resultado es la firme voluntad de poseer a más personas que nadie, compararse con el resto de miembros de su sexo y coleccionar miembros del sexo opuesto como si de monedas o sellos se tratase, despreciando así su humanidad, y creando roces y envidias ("¿ves a aquel de allí? ¿a que está bueno?... pues me lo tiré el jueves"). Esta actitud, como ya dije, es la "normal" en los hombres, y empieza a generalizarse también entre las mujeres, que, habiendo sido convertidas en objeto durante décadas y décadas, habiendo sido obligadas a agachar la cabeza y aguantar, habiendo sido obligadas a callar cuando eran "utilizadas"... no responden diciendo "¡que soy una persona, hostias!", sino... convirtiendo también en objetos a los hombres, haciéndose también ellas acumuladoras, creando así un sistema que no sólo repite los errores del anterior, sino que los duplica: doble posesión, doble agresión, doble deshumanización... y menos entendimiento entre sexos. Y la acumuladora piensa "esta guarra se está follando a ese, que es mío" y la pasiva dice "todas unas putas" y el acumulador dice "hasta ahora me he follado a 28 tías" y la acumuladora grita "todos son iguales, en cuanto te follan, van a por otra" y la pasiva le da la razón mientras el acumulador piensa "¿y esta por qué se habrá tirado a ese? ¿será que lo hago mal?" y el libertino y la libertina se miran, pero no dicen gran cosa sobre el tema... y todo marcha bien en el mejor de los mundos.

Y... al margen de todo esto, existe un grupo al que no he mencionado en absoluto: lxs castxs. No he hablado sobre ellxs porque, aparte de aquellxs que se abstienen de practicar sexo por convicciones religiosas, no sé gran cosa sobre qué les motiva a negarse el placer sexual, ni tampoco sobre su opinión respecto al libertinaje. Sé que aquellxs que practican la abstinencia por convicciones religiosas derivadas de la moral cristiana ven el sexo como algo sucio, inmoral y pecaminoso, y también sé que la Iglesia Católica propagó durante siglos la idea de que es la mujer la culpable cuando se sucumbe a los placeres de la carne, porque es la mujer la que tienta... con sus formas, con su manera de vestir, etc... pero no puedo afirmar que esto siga siendo así. Aún así, al margen del discurso oficial de la Iglesia Católica, está claro que en la sociedad española este tipo de moral sigue más que presente, y de ahí que "la culpa sea de las madres, que las visten como putas". Sobre esta gente, no me voy a posicionar, porque su discurso es tan ilógico y anacrónico que se cae por su propio peso.
De todas maneras, quiero que conste en acta que, en mi opinión, cada unx es muy libre de follar o no follar, y de pensar lo que quiera... pero, eso sí... a mí y a lxs míxs que no vengan a juzgarnos.

Por supuesto, ninguna de las clasificaciones que he intentado definir es "cerrada"... somos humanxs, y, como tales, cambiamos, evolucionamos, involucionamos... y cualquiera puede pasar de un grupo hacia otro en cualquier momento... la libertina puede convertirse en pasiva, el libertario emocional se puede convertir en acumulador, el libertino se puede convertir en casto... con todos los cambios morales que cada conversión implicaría.

Me decía Wen, después de leer la anterior entrada, que podría hablar sobre el origen de la "mentalidad de la posesión", y lo cierto es que es un tema de lo más interesante, pero... ¿cuántas gotas tiene el mar? Puedo mencionar dos o tres "reglas generales", pero las motivaciones de cada unx son las de cada unx. Creo poder afirmar que la mentalidad de la posesión en el acumulador viene de la concepción histórica de la mujer como objeto, o, cuanto menos, como ser inferior al hombre (y creo que no es necesario desarrollarlo mucho más: si la mujer es un objeto, es susceptible de ser poseída). Y, claro, dado que la acumuladora hace suya la actitud del acumulador, la posesión viene por mera imitación. En cambio, en el caso de la pasiva, la mentalidad de la posesión vendría claramente de la inseguridad: ya que mi hombre es un cazador, si quiero que deje de cazar, debe ser mío. De todas maneras, yendo más allá de tipologías, creo que la mentalidad de la posesión siempre está enraizada en la inseguridad, en la idea de que unx mismx no es suficiente para mantener a una pareja, por lo que hay que crear vínculos insanos para que no se vaya con otra persona. Porque, en el fondo, todxs somos humanxs, y el acumulador también sabe querer a su pareja cuando se decide por una, también la ve como una persona, también teme que llegue otro acumulador y ocupe su lugar (la mentalidad de la "competición" tiene mucho que ver), y el caso de la acumuladora no sería muy distinto... en el fondo todxs ellxs son la pasiva, que vive asustada por la idea de la soledad y lucha contra ella diciendo "es míiiio".

En fin... no sé si he aclarado las cosas o las he enrevesado aún más... (ahora pensaréis que no creo en la fidelidad, por ejemplo, y que quiero que todxs follemos con todxs forever XD) lo que sí sé es que no me cansaré nunca de "predicar" la igualdad, la libertad y el entendimiento en todos los aspectos de la vida, y que tampoco me cansaré de intentar (aunque sólo sea a base de soltar chapas a la gente XD) que las cosas cambien, por mucho que haya un largo y tortuoso camino por andar.

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