lunes, 22 de junio de 2009

La DECEPCIÓN tiene nombre y apellido...

... y se llama Marilyn Manson




Llevaba con ganas de verles en directo desde... desde el puto Antichrist Superstar (y salió en el 96, así que... ya son ganas acumuladas). Llevaba flipando con sus letras, con su estética, con la escenografía que pude ver en los vídeos de sus conciertos y con su música desde el puto Antichrist Superstar, así que, estaba más que dispuesto a perdonarles un cierto grado de incompetencia (sobre todo, teniendo en cuenta que llevan ya unos añitos de capa caída), pero lo que hicieron en el Kobetasonik no tiene puto nombre (bueno, sí... basura, timo, decepción, puta broma, patetismo en estado puro, decadencia... ).

No nos hiceron esperar demasiado... sólo empezaron unos 15 minutos tarde, pero 15 minutos, cuando llevas desde las dos de la tarde de conciertos y te duele todo el cuerpo, se pueden hacer eternos... y más aún si, como música de fondo durante la espera, te deleitan con chunda-chunda del cutre. De todas maneras, yo tenía muchas ganas de verles, así que, soporté como pude el dolor de piernas y pies y los recibí con emoción. No conocía la primera canción... supongo que será de su nuevo disco, pero creo que no podían haber elegido una peor para empezar... era lenta y reiterativa, y tocaba los cojones más que otra cosa. Con eso y el primero de los parones entre canción y canción que aderezaron el concierto, ya bastó para que alguna gente empezase a insultar al hombre este sin que aún se lo mereciese del todo (quiero creer que esxs eran fans de Machine Head que se quedaron a verles sin saber muy bien de qué van). Manson daba la impresión de haber tomado demasiadas drogas antes del concierto, o de estar desquiciado del todo... nos hablaba en un inglés balbuceante, se quedaba mirando al micrófono y lo tiraba al suelo con algo que parecía más desgana que rabia, se relamía y se frotaba la cara como si la tuviese llena de hormigas que sólo él pudiese ver y pedía una y otra vez botellitas de agua a sus "sirvientes" para darles medio trago, escupir y arrojarlas al público (¿nadie le dijo nunca a este hombre que el agua es un bien escaso?). Al día siguiente, en el periódico, leí que, además de eso, le daban también oxígeno entre canción y canción... pero como eso no llegué a verlo (no era fácil enterarse de qué cojones hacía la turba de "sirvientes" que lo rodeaba al final de cada canción), tampoco lo voy a asegurar.

Cuando al fin se cansaba de contarnos chorradas y lametearse, se apagaban las luces y aún teníamos que esperar un buen rato a oscuras con algún sampler de ruiditos extraños como fondo para que montasen toda la parafernalia escénica...

Esto se repetía prácticamente después de cada canción, con lo que la moral y las ganas de fiesta de la gente decaían a pasos agigantados con tanto parón jodiendo el ritmo del concierto. En el tercer tema, la cosa mejoró bastante... Disposable Teens sonó muy bien, y despertó al público: aunque la voz de Manson fuese un tanto extraña y no cantase las notas que tocaban en cada sitio, sigue gritando bien... y, además, la enlazó (sin parar demasiado tiempo entre las dos) con Irresponsible Hate Anthem (después de hacernos gritar el consabido "We hate love, We love hate"), con lo que me hicieron pensar que de un inicio flojucho aún podía salir un buen concierto...

Craso error...

A partir de ahí, las cosas fueron cuesta abajo y sin frenos... canciones lentas y aburridas, parones tocapelotas una y otra vez, un Manson que desafinaba a ratos, que se limitaba a recitar desganadamente muchas estrofas, que se olvidaba de partes de las letras o que las cantaba fuera del sitio y una presencia escénica que parecía una mala parodia de lo que este grupo llegó a ser en su momento jodieron el concierto y minaron la moral del público.

El punto más patético llegó cuando, en el medio de Rock'n'roll Nigger, Manson le cogió la guitarra a ¿Twiggy? (juraría que este tío tocaba el bajo antes de largarse del grupo) y le pasó el micro... no sé si Manson sabe tocar la guitarra o no, pero, en el caso de que sepa, no nos lo demostró, porque estuvo un buen rato aporreándola fuera de ritmo mientras Twiggy Ramírez nos contaba algo que no llegué a pillar. Por el escenario apareció una pancarta que ponía "Happy Birthday", así que, supongo que esa era la manera de celebrar el cumpleaños de alguien (todo apuntaba a que el del guitarrista, claro XD y, al día siguiente, me enteré por el periódico de que sí, estaba de cumple el hombre), pero a la mayoría del público, el espectáculo nos tocó bastante las pelotas... Manson recuperó el micrófono después de una buena sesión de patetismo guitarrístico y balbuceó a medias el resto de la canción... acabaron y ahí fue cuando el público empezó a corear " Hijo de puuuuta " (y eso que no sabían que no quedaba más que una canción para cerrar el concierto, porque, de haberlo sabido, lo habrían matado allí mismo en el nombre de la música XD).

The Beautiful People habría sonado bien si hubiese estado bien cantada, pero Manson se limitó a escupir la letra sin demasiado atisbo de melodía y a gritar de vez en cuando en el momento en que debía hacerlo (para mi gusto, gritó muy bien, que conste :P). Se despidió friamente durante la canción, tiró el micro al suelo y se largó... y todxs nos quedamos en plan... "¡¡¡¿¿¿LO QUÉ???!!!". El cabeza de cartel nos acababa de deleitar con una hora escasa de concierto de la cual, siendo amables, podríamos decir que 40 minutos fueron de música.

La palabra "decepción" se queda corta para definir lo que sentí durante este concierto... fue como una hostia en los dientes... como si Manson hubiese venido a tocar al Kobetasonik únicamente para que todxs supiésemos que es una diva gilipollas e incompetente... un timador... un fraude. No sé si se habría metido demasiadas drogas, si tendría un mal día o si resulta que eso es todo lo que podemos esperar de él hoy por hoy, pero lo que sí sé es que nunca más en mi puta vida pienso pagar un jodido céntimo por ver a ese decadente impresentable.

Os pongo un vídeo del concierto para que juzguéis vosotrxs mismxs si exagero o no... y me despido pensando "Cradle Of Filth SÍ que son GRANDES, aunque sólo les dejasen tocar 50 minutos".

De todas maneras, quiero que conste en acta que el resto del festival moló mucho, tanto musicalmente (a pesar de haberme tenido que tragar algún concierto tediosamente intragable... léase Dream Theater XD) como a nivel de experiencia en sí (la gente es maja, y alguna, un poco más que el resto), así que, tampoco fue dinero tirado, precisamente.


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