lunes, 25 de mayo de 2009

miércoles, 20 de mayo de 2009

Podría haberlo escrito yo...

"I don't care if my liver is hanging by a thread
Don't care if my doctor says I ought to be dead
When my ugly big car won't climb this hill
I'll write a suicide note on a hundred dollar bill"


(Fragmento del tema "Heavy Fuel" de los Dire Straits)

lunes, 18 de mayo de 2009

Dos cosas (para que nadie se aburra :P)

COSA 1

En Youtube han "censurado" el audio de uno de los vídeos de mi grupo... ¿la razón? haber utilizado un trozo de una canción de Walls Of Jericho (Revival Never Goes Out Of Style) para los "créditos". Nosotros NO sacamos dinero con el grupo, NO tenemos el mínimo beneficio por poner ninguna canción de nadie en nuestros vídeos, NO utilizamos a bandas "conocidas" para aparecer en las búsquedas de la gente (en los tags no sale ningún nombre)... y, sobre todo, NO nos aprovechamos del trabajo de nadie para lucrarnos. Simplemente, usamos canciones de bandas a las que admiramos para acompañar a nuestras mierdosas canciones.

No es la primera vez que pasa esto, que conste... hace poco tuve que cambiar el tema de Cavalera Conspiracy que cerraba la versión en directo de "Palestina es Auswitchz" por el "Religious Vomit" de los Dead Kennedys (que, por otra parte, va mejor con la temática de nuestra canción), pero tampoco me extrañó que pasase, ya que los Cavalera son una banda de metal, y ese no es un género que se destaque por sus pretensiones de cambiar el mundo, precisamente. Lo que nunca antes había pasado es algo así con un grupo de hardcore... me parece de la mayor incoherencia y no sé si será cosa del propio grupo, de su discográfica o de youtube, pero, desde luego, he dejado de creer en esta banda y sus letras...

"I remember those days, when we were screaming for change,
when it was more than just fashion and fame.
our goals all seemed one and the same,
and we sang the song of Revolution."
(Walls Of Jericho)

Y... todo este rollazo venía, más que nada a que... he editado un nuevo vídeo de El Niño Intoxicado.¡¡Daos prisa en verlo!! ¡¡Nunca se sabe cuándo van a hacer acto de presencia las ponzoñosas garras de los derechos de autor!!

Drogas del Sistema
(El Niño Intoxicado)




COSA 2

Lo que sigue es un diálogo de la tira "Silvio José, el buen parásito", del grandísimo Paco Alcázar, publicada en El Jueves Nº 1668.
No está la tira entera, pero este fragmento me gustó tanto que no pude resistirme a ponerlo aquí.

(Silvio José pasea por la calle cuando...)

Padre: Hola Silvio... ¿Qué haces por aquí?

Silvio: ¿Mm? ¿Nos conocemos?

Padre: ¿Cómo que si nos conocemos? ¡Soy yo, Silvio! ¡Tu padre!

Silvio: Ah, es cierto... verás, es que tu cara fuera de contexto no me dice nada... es algo que me pasa con mucha gente.

Padre: Desde luego, cuando dices esas cosas no sé qué pensar... ¡Por dios, si me llevas viendo todos los días desde hace 45 años!

Silvio: ¡Vaya, lo siento, señor "tengo-la-cara-más-especial-del-mundo" pero si tuviera que recordar tooodas las caras de tooodos los pequeños seres humanos con los que me he cruzado en esta vida, necesitaría un cerebro extra!

miércoles, 13 de mayo de 2009

Hasta los huevos


Perdida la esperanza, perdida la ilusión
los problemas continúan, sin hallarse solución
Nuestras vidas se consumen, el cerebro se destruye
nuestros cuerpos caen rendidos, como una maldición
El pasado ha pasado y por él nada hay que hacer
el presente es un fracaso y el futuro no se ve
La mentira es la que manda, la que causa sensación
la verdad es aburrida, puta frustración
Prefiero morir como un cobarde
que vivir cobardemente
Nuestras vidas se consumen
el cerebro se destruye
nuestros cuerpos caen rendidos
como una maldición
El terror causando hábito, miedo a morir
Ya estás muerto, ya estáis muertos
ya estás muerto, ya estás muerto
ya estáis muertos, muertos, muertos, muertos
¡Cerebros destruidos!

(EsKorbuTo)

lunes, 11 de mayo de 2009

Also Sprach Zarathustra

Del nuevo ídolo

En algún lugar existen todavía pueblos y rebaños, pero no entre nosotros, hermanos míos: aquí hay Estados.

¿Estado? ¿Qué es eso? ¡Bien! Abridme ahora los oídos, pues voy a deciros mi palabra sobre la muerte de los pueblos.

Estado se llama el más frío de todos los monstruos fríos. Es frío incluso cuando miente; y ésta es la mentira que se desliza de su boca: «Yo, el Estado, soy el pueblo.»

¡Es mentira! Creadores fueron quienes crearon los pueblos y suspendieron encima de ellos una fe y un amor: así sirvieron a la vida.

Aniquiladores son quienes ponen trampas para muchos y las llaman Estado: éstos suspenden encima de ellos una espada y cien concupiscencias.

Donde todavía hay pueblo, éste no comprende al Estado y lo odia, considerándolo mal de ojo y pecado contra las costumbres y los derechos.

Esta señal os doy: cada pueblo habla su lengua propia del bien y del mal: el vecino no la entiende. Cada pueblo se ha inventado su lenguaje propio en costumbres y derechos.

Pero el Estado miente en todas las lenguas del bien y del mal; y diga lo que diga, miente - y posea lo que posea, lo ha robado.

Falso es todo en él; con dientes robados muerde, ese mordedor. Falsas son incluso sus entrañas.

Confusión de lenguas del bien y del mal: esta señal os doy como señal del Estado. ¡En verdad, voluntad de muerte es lo que esa señal indica! ¡En verdad, hace señas a los predicadores de la muerte!

Nacen demasiados hombres: ¡para los superfluos fue inventado el Estado!

¡Mirad cómo atrae a los superfluos! ¡Cómo los devora y los masca y los rumia!

«En la tierra no hay ninguna cosa más grande que yo: yo soy el dedo ordenador de Dios» - así ruge el monstruo. ¡Y no sólo quienes tienen orejas largas y vista corta se postran de rodillas!

¡Ay, también en vosotros, los de alma grande, susurra él sus sombrías mentiras! ¡Ay, él adivina cuáles son los corazones ricos, que con gusto se prodigan!

¡Sí, también os adivina a vosotros, los vencedores del viejo Dios! ¡Os habéis fatigado en la lucha, y ahora vuestra fatiga continúa prestando culto al nuevo ídolo!

¡Héroes y hombres de honor quisiera colocar en torno a sí el nuevo ídolo! ¡Ese frío monstruo - gusta de calentarse al sol de buenas conciencias!

Todo quiere dároslo a vosotros el nuevo ídolo, si vosotros lo adoráis: se compra así el brillo de vuestra virtud y la mirada de vuestros ojos orgullosos.

¡Quiere que vosotros le sirváis de cebo para pescar al montón de los superfluos! ¡Sí, un artificio infernal ha sido inventado aquí, un caballo de Troya de la muerte, que tintinea con el atavío de honores divinos!

Sí, aquí ha sido inventada una muerte para muchos, la cual se precia a sí misma de ser vida: ¡en verdad, un servicio íntimo para todos los predicadores de la muerte!

Estado llamo yo al lugar donde todos, buenos y malos, son bebedores de venenos: Estado, al lugar en que todos, buenos y malos, se pierden a sí mismos: Estado, al lugar donde el lento suicidio de todos se llama «la vida».

¡Ved, pues, a esos superfluos! Roban para sí las obras de los inventores y los tesoros de los sabios: cultura llaman a su latrocinio - ¡y todo se convierte para ellos en enfermedad y molestia!

¡Ved, pues, a esos superfluos! Enfermos están siempre, vomitan su bilis y lo llaman periódico. Se devoran unos a otros y ni siquiera pueden digerirse.

¡Ved, pues, a esos superfluos! Adquieren riquezas y con ello se vuelven más pobres. Quieren poder y, en primer lugar, la palanqueta del poder: mucho dinero, - ¡esos insolventes!

¡Vedlos trepar, esos ágiles monos! Trepan unos por encima de otros, y así se arrastran al fango y a la profundidad.

Todos quieren llegar al trono: su demencia consiste en creer - ¡que la felicidad se sienta en el trono! Con frecuencia es el fango el que se sienta en el trono - y también a menudo el trono se sienta en el fango.

Dementes son para mí todos ellos, y monos trepadores y fanáticos. Su ídolo, el frío monstruo, me huele mal: mal me huelen todos ellos juntos, esos idólatras.

Hermanos míos, ¿es que queréis asfixiaros con el aliento de sus hocicos y de sus concupiscencias? ¡Es mejor que rompáis las ventanas y saltéis al aire libre!

¡Apartaos del mal olor! ¡Alejaos de la idolatría de los superfluos!

¡Apartaos del mal olor! ¡Alejaos del humo de esos sacrificios humanos!

Aún está la tierra a disposición de las almas grandes. Vacíos se encuentran aún muchos lugares para eremitas solitarios o en pareja, en torno a los cuales sopla el perfume de mares silenciosos.

Aún hay una vida libre a disposición de las almas grandes. En verdad, quien poco posee, tanto menos es poseído: ¡alabada sea la pequeña pobreza!.

Allí donde el Estado acaba comienza el hombre que no es superfluo: allí comienza la canción del necesario, la melodía única e insustituible.

Allí donde el Estado acaba, - ¡miradme allí, hermanos míos! ¿No veis el arco iris y los puentes del superhombre? –



Así habló Zaratustra.


Fragmento de "Así Habló Zarathustra", de Friedrich Wilhelm Nietzsche.